El médico colombiano Oswaldo Restrepo, especialista en medicina preventiva, compartió en su canal de YouTube una explicación detallada sobre cómo actuar ante las palpitaciones repentinas, una experiencia que describió como «esa sensación horrible de que el corazón se te salta un latido, de que empieza a zapatear dentro de tu pecho de un momento a otro, o de que corre a mil revoluciones sin haber hecho ningún tipo de ejercicio». En su intervención, Restrepo aclaró que, en la mayoría de los casos, estas palpitaciones no corresponden a un infarto, sino que son respuestas del cuerpo a factores como el exceso de cafeína, un susto o la ansiedad acumulada.
El especialista explicó que el temor inmediato a sufrir un ataque cardíaco lleva a muchas personas a cometer errores que agravan la crisis, como caminar desesperadamente mientras revisan el pulso, automedicarse con fármacos para la presión arterial o tranquilizantes, o tomar agua helada. Según Restrepo, «le estás mandando un mensaje de pánico absoluto a tu cerebro. Tu cerebro piensa que hay algo persiguiéndote como un peligro real y suelta una descarga de adrenalina que hace que el corazón palpite con el doble de fuerza». Frente a esta situación, el médico propuso una técnica de respiración diafragmática que busca estimular el nervio vago para reducir la frecuencia cardíaca de manera natural.
La técnica de respiración para calmar el corazón
La metodología consiste en inhalar por la nariz durante tres a cuatro segundos, inflando el abdomen en lugar del pecho, sostener el aire brevemente y luego exhalar por la boca de forma más lenta que la inhalación. Este ciclo debe repetirse cinco veces seguidas. Restrepo comparó el mecanismo con pisar el pedal del freno de un carro: «Cuando tú respiras profundo, inflando la barriga, obligas a tus pulmones a presionar ese nervio contra tu cuerpo. Es exactamente igual que pisar el pedal del freno de tu carro. El sistema eléctrico recibe la orden de soltar el acelerador». La técnica busca evitar que la ansiedad empeore el episodio y ayudar al cuerpo a recuperar un ritmo cardíaco estable.
«Esa sensación horrible de que el corazón se te salta un latido, de que empieza a zapatear dentro de tu pecho de un momento a otro, o de que corre a mil revoluciones sin haber hecho ningún tipo de ejercicio, es una de las experiencias que más miedo y más desagradable van en el mundo»
Oswaldo Restrepo, médico colombiano
La «bebida de la calma» y recomendaciones preventivas
Además de la respiración, Restrepo sugirió la preparación de una infusión relajante a base de hojas de toronjil, también conocido como melisa, o cidrón, que es hierba luisa. Para prepararla, se debe hervir una taza de agua, retirarla del fuego, agregar las hojas, tapar y dejar reposar durante cinco minutos antes de consumirla lentamente. El médico recomendó tomar esta infusión durante 15 días: una taza a media tarde y otra una hora antes de dormir. Como medida preventiva, aconsejó disminuir el consumo de café negro, bebidas energéticas y refrescos con cafeína después de las dos de la tarde, ya que estos estimulantes pueden desencadenar palpitaciones en personas sensibles. Finalmente, Restrepo enfatizó que, si las palpitaciones persisten o se vuelven frecuentes, es fundamental consultar a un médico para descartar cualquier condición subyacente.
«La mayoría de las veces, ese zapateo no es un ataque al corazón; es simplemente tu cuerpo respondiendo al exceso de café, a un susto o a una preocupación acumulada»
Oswaldo Restrepo, médico colombiano












