Médicos amputan pierna a mujer atrapada bajo escombros en Cali

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Un equipo de médicos y rescatistas practicó una amputación de emergencia bajo los escombros de un edificio colapsado para salvar la vida de Paula Andrea Lasprilla, horas después del terremoto de 7,4 grados que sacudió Cali el 10 de agosto. La paciente, de quien se desconoce su edad, quedó atrapada bajo una columna de cemento en el barrio El Lido, sobre la calle Quinta, cuando la edificación de cuatro pisos se desplomó a las 7:49 de la mañana. El procedimiento, liderado por el traumatólogo Laureano Quintero, se realizó en un espacio confinado, con muros derruidos como mesa quirúrgica y linternas de cascos como única iluminación, bajo una temperatura ambiente de 34,3 grados centígrados. La extracción se concretó a las 5:50 de la tarde, tras más de diez horas de operativo.

Las condiciones eran extremas: la pierna derecha de la paciente presentaba un aplastamiento severo con exposición de tejidos, lo que generaba riesgos clínicos significativos. Según explicó el traumatólogo Laureano Quintero, “las condiciones más críticas derivaban de que tenía un aplastamiento más notorio por las estructuras y esto determinaba riesgos clínicos mucho más significativos”. Para contener la hemorragia, el equipo colocó un torniquete con vendaje compresivo antes de proceder a la amputación. Quintero advirtió que “si no se sabe ejecutar el procedimiento, la paciente puede sangrar debajo de los escombros”, lo que resalta la precisión del equipo del grupo Usar de Bomberos Cali, cirujanos especializados, médicos y paramédicos que participaron.

La coordinación del rescate y el factor humano

El rescate se desarrolló en un entorno inestable, con la amenaza constante de réplicas y nuevos derrumbes. La coordinación entre los equipos fue clave. Quintero describió la maniobra: “En algunos de los videos es impresionante el nivel de conocimiento del equipo de Bomberos Cali, en donde ellos mismos dicen: entregan los bomberos, entran los médicos. Una vez que los bomberos hicieron la maniobra de movimiento que llamamos tabla rígida, lo llevaron hasta el punto donde estaban los médicos, que, como la interacción era permanente, literalmente fue dar cuatro o cinco pasos con la tabla, llevarlo al piso en el lugar frontal donde no hubiese riesgos y allí el líder de bomberos dice: ‘Salen los bomberos, entran los médicos’”. Una vez amputada, la paciente fue extraída en menos de un minuto, trasladada a una ambulancia y luego a una clínica cercana, donde continúa su recuperación.

Durante todo el operativo, se mantuvo a Paula consciente mediante conversación permanente y actualizaciones sobre el estado de su hijo, Omar Martínez Lasprilla, quien fue rescatado primero con una herida grave en la cabeza y múltiples hematomas. Se alternaron tareas de monitoreo, administración de líquidos y control del dolor mientras continuaba la presión sobre la estructura. Bomberos, médicos, voluntarios, la Policía y el Ejército participaron en el operativo, incluyendo control de tránsito y retiro de escombros. Quintero destacó el componente espiritual del rescate: “Siempre hay un componente espiritual que está presente, esa fuerza interna y esa sensación externa de que algo nos tiene que proteger, porque una réplica puede ser fatal para todos”. Y concluyó: “Quien salva una vida, salva un mundo”.

«Quien salva una vida, salva un mundo»

Laureano Quintero, traumatólogo

Doce días después del sismo, los datos oficiales se mantenían en más de 300 víctimas mortales, 1.500 heridos y 120.000 familias damnificadas, como consecuencia del terremoto que sacudió Cali el 10 de agosto. La intervención en el barrio El Lido se convierte en un ejemplo de la capacidad de respuesta de los equipos de emergencia en condiciones límite, donde cada minuto y cada decisión cuentan para salvar una vida.

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