Medellín ha iniciado el 2026 con una preocupante escalada de violencia, al registrar 13 homicidios en los primeros ocho días del año, según datos de la Corporación para la Defensa de los Derechos Humanos y el Ambiente (Corpades) y el Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia (SISC). Este balance, actualizado hasta las 10:00 de la mañana del 8 de enero con dos muertes adicionales, revela solo dos jornadas sin homicidios violentos, en contraste con las seis registradas en el mismo período de 2025. Los hechos se concentran en el centro y las periferias de la ciudad, afectando comunas como Robledo, Belén, La Candelaria, Doce de Octubre y Manrique, así como los corregimientos de San Cristóbal y San Sebastián de Palmitas.
Entre las víctimas se encuentran Carlos Enrique Restrepo Sánchez, asesinado el 1 de enero en Santa Elena; Jhonatan Fernando Toro Rincón, también el 1 de enero en La Iguaná de Robledo; Jhon Henderson Fernández Romero, de 18 años, el 2 de enero en Altavista de Belén; Egelman de Jesús Tamayo Osorio y Luisa María Mejía Mosquera en Prado de La Candelaria; Kevin Álvarez, el 3 de enero con arma cortopunzante en La Loma de San Cristóbal; Areimy Valentina Quintero Paz, de 20 años y nacionalidad venezolana, el 6 de enero en Kennedy de Doce de Octubre; Yennifer Pérez Gutiérrez, de 25 años, el mismo día en Versalles Número 1 de Manrique; un hombre estadounidense de entre 40 y 45 años, golpeado el 6 de enero en la Universidad Nacional cuya pareja sentimental fue capturada; Sergio Alfredo Zabala Galeano, de 62 años, víctima de una agresión ocurrida el 1 de enero y fallecido el 6 en la Estación Villa; Óscar Leonardo Correa Tejada, el 7 de enero en Palmitas de San Sebastián de Palmitas; Benji José Ardila Estivenson, el 8 de enero en San Benito de La Candelaria; y Gustavo Andrés Morales Pico, también el 8 de enero en La Loma de San Cristóbal. Estos crímenes involucran armas de fuego, cortopunzantes y agresiones físicas, e incluyen al menos dos presuntos feminicidios, conflictos de convivencia, violencia de género e intrafamiliar.
Raíces estructurales de la violencia persistente
La persistencia del crimen organizado, las estructuras armadas ilegales que operan en más del 90 por ciento de la ciudad y los conflictos sociales explican esta ola de muertes, advierte Corpades, que cuestiona la insuficiencia del control policial y la judicialización sin abordar las causas profundas. Aunque se reportan avances en el Espacio Sociojurídico de la cárcel La Paz de Itagüí, estos no han logrado una reversión estructural de la problemática.
«La violencia en la ciudad no responde solo a la lógica de bandas y territorios: la convivencia, la violencia intrafamiliar y de género siguen alimentando las cifras»
Corpades
La organización reclama una política pública integral que ataque las raíces estructurales de la violencia, en un contexto donde el contraste con el año anterior evidencia un retroceso en los esfuerzos por la convivencia ciudadana.

















