Un giro estremecedor sacude el caso de María Camila Potosí, la joven de 21 años hallada sin vida el pasado 20 de julio en una zona boscosa cerca del río Meléndez, en el corregimiento de La Buitrera, Cali. El cuerpo sin vida de la joven, que cursaba un embarazo de ocho meses, fue sometido a una rigurosa necropsia por parte del Instituto de Medicina Legal, cuyo director, Ariel Emilio Cortés, confirmó a Noticias Caracol un hallazgo escalofriante: el cuerpo de la bebé no se encontraba en el vientre de su madre. “Se hizo el peritaje por parte del grupo de expertos que tenemos en medicina legal y se determinó que no estaba el cuerpo de la bebé”, declaró Cortés, abriendo una nueva línea de investigación sobre el paradero de la pequeña, a quien la madre había planeado llamar Alahia.
El drama, que comenzó con la desaparición de María Camila el pasado 16 de julio, se ha intensificado con el hallazgo de restos óseos el jueves 30 de julio en la misma zona boscosa donde fue localizado el cadáver de la joven. La Fiscalía, que lidera la investigación, envió de inmediato esos restos a Medicina Legal para su análisis. En un movimiento que busca celeridad y precisión, el director Cortés designó al mismo patólogo que practicó la necropsia a la madre para que examine estos fragmentos. “Hoy, el mismo patólogo que hizo el abordaje de María Camila va a hacer el abordaje del cuerpo del bebé que llegó el día de ayer por parte de la Fiscalía”, explicó el funcionario, quien también detalló el procedimiento clave para cerrar este círculo de dolor: “Con esa genética que nosotros tomamos la vez pasada sobre el cuerpo de María Camila, hacer un cruce de información de ADN para determinar que el cuerpo del bebé que nos llegó ayer es el cuerpo de la hija de María Camila”. Este cotejo genético es vital para confirmar la identidad de los restos y avanzar en la judicialización de los responsables.
Reserva y hermetismo en la investigación forense
A pesar de la gravedad de los hechos, el director de Medicina Legal se mantuvo hermético respecto a las causas concretas de la muerte de María Camila. Cuando se le consultó sobre la presencia de signos de violencia o el uso de arma blanca, Cortés fue tajante: “No me quiero referir al tema. Creo que lo más conveniente es que lo haga el fiscal”. El funcionario justificó su silencio invocando la reserva sumarial que ampara el proceso, subrayando que la entidad actúa como un auxiliar de la justicia y no como el ente acusador. “Eso tiene una reserva sumarial”, sentenció, al tiempo que confirmó que el dictamen completo de la necropsia de la joven ya fue entregado a las autoridades competentes. “Nosotros ya entregamos el cuerpo y ya se hizo el informe y ya se entregó a las autoridades competentes”, indicó Cortés, sugiriendo que la Fiscalía tiene en su poder las pruebas forenses que podrían esclarecer la dinámica del crimen.
Por otra parte, el director de Medicina Legal aclaró un punto clave sobre la logística del caso para despejar dudas sobre la cadena de custodia. “Nosotros como auxiliares de la justicia, medicina legal no recoge cuerpos. Generalmente lo hace el CTI, lo puede hacer la Sijín, la policía o la fiscalía, y nos hace llegar los cuerpos”, explicó Cortés, quien también se refirió al tiempo del fallecimiento de la víctima. Sobre la data de la muerte, el funcionario fue categórico al señalar que el análisis forense indica un período corto, calculado en “días, no semanas”. En medio de esta tragedia, un rayo de esperanza procesal se abre con el análisis de los restos óseos, aunque el propio Cortés advirtió que existe una dificultad inicial: determinar si esos fragmentos corresponden a un ser humano debido al pequeño tamaño del cuerpo. La noticia ha consternado a la comunidad de Cali, mientras la Fiscalía mantiene bajo custodia a cinco personas capturadas en Cali y Tuluá, entre ellas una mujer identificada como Yulieth y cuatro hombres conocidos con los alias de Nilson, Edu, Kevin y JJ, a quienes se les imputan los delitos de secuestro, desaparición forzada, feminicidio agravado y ocultamiento de pruebas. El país entero espera que la ciencia forense y la justicia logren dar con el paradero definitivo de Alahia y brinden un cierre digno a esta dolorosa historia.












