Nueve días después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto, el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses emitió su boletín número 15, generando una nueva discrepancia en las cifras oficiales de víctimas. Mientras el presidente Abelardo de la Espriella ha mantenido un balance de 314 fallecidos, el reporte de Medicina Legal, difundido al mediodía del 19 de agosto, indica que han recibido 319 cuerpos en sus instalaciones, una diferencia de cinco personas que hasta el momento no ha sido explicada por las autoridades. El aumento respecto al boletín anterior es del 1,52 por ciento, y el dato contrasta con la cifra presidencial que proviene de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd).
De los 319 cuerpos recibidos, 314 han sido identificados y 309 ya fueron entregados a sus familias, lo que deja diez cuerpos pendientes de entrega en las sedes de Medicina Legal. Entre los fallecidos identificados se encuentran 24 menores de edad y 12 ciudadanos extranjeros. En paralelo, el reporte de desapariciones sí coincide entre ambas instituciones: 262 personas continúan sin ser halladas. De ellas, 294 han sido localizadas con vida y 98 han aparecido sin vida, lo que eleva el número total de víctimas mortales conocidas a 412 si se suman los 314 fallecidos reportados por el presidente. Sin embargo, la cifra de cuerpos recibidos por Medicina Legal sugiere que el número real de muertos podría ser mayor.
Discrepancia que genera incertidumbre
La diferencia de cinco cuerpos entre lo reportado por Medicina Legal y lo informado por el presidente Abelardo de la Esprilla no ha sido aclarada oficialmente. Mientras el mandatario habla de un total de 314 fallecidos, el instituto forense contabiliza 319 cuerpos ingresados, lo que abre interrogantes sobre si existen víctimas no registradas en los balances gubernamentales o si se trata de un desfase en la contabilización de los restos recuperados en las zonas más afectadas. Pereira se ha convertido en la ciudad con mayor número de desaparecidos, seguida de Cali, y las labores de búsqueda continúan activas con equipos especializados desplegados tanto en áreas urbanas como rurales. Se espera que la lista de desaparecidos se depure en los próximos días a medida que se recuperen más cuerpos bajo los escombros.
El impacto del terremoto en la infraestructura del país ha sido devastador. Según los reportes oficiales, 30.664 viviendas quedaron completamente destruidas y otras 136.946 sufrieron daños de diversa consideración. Además, 302 edificios colapsaron y 5.809 presentan daños estructurales que los hacen inhabitables. El sector educativo también resultó gravemente afectado, con 3.470 centros educativos dañados, mientras que 352 centros de salud reportan afectaciones que limitan la atención a la población damnificada. Las autoridades continúan evaluando los daños y coordinando la ayuda humanitaria, mientras las familias de las víctimas esperan respuestas sobre la verdadera magnitud de la tragedia.










