La Alcaldía de Medellín, liderada por Federico Gutiérrez, proyecta finalizar en mayo de 2027 la construcción de la Megacárcel Metropolitana para Sindicados, un centro penitenciario que busca aliviar el crítico hacinamiento en las estaciones de Policía de la ciudad. Con una capacidad para 1.339 personas y un avance del 47%, la obra se erige en la vereda Pedregal Alto, corregimiento de San Cristóbal, en el noroccidente de Medellín, mediante un novedoso esquema de Asociación Público-Privada (APP), el primero de su tipo aplicado a infraestructura penitenciaria en Colombia. La inversión supera los $675.000 millones y contempla una concesión de 15 años, de los cuales tres corresponden a la fase constructiva y doce a la operación del complejo.
El centro penitenciario contará con seis pabellones: cinco con 240 cupos cada uno y un sexto con 139 espacios, además de una Unidad de Tratamiento Especial. También incluirá dependencias de salud, formación, educación, áreas para visitas familiares y atención judicial, así como cocina, lavandería y espacios administrativos, todo diseñado para garantizar condiciones dignas y funcionales para los reclusos. La obra, que genera 563 empleos directos —184 de ellos para habitantes de la zona—, prevé el traslado de aproximadamente 1.200 detenidos que actualmente permanecen en estaciones de Policía, lo que liberará a uniformados para que puedan dedicarse a labores de vigilancia en las calles.
Tecnología y seguridad de punta
El complejo estará dotado con inhibidores de señal de telefonía celular, un centro de monitoreo permanente, garitas y zonas especializadas de custodia y control de accesos, lo que responde a la promesa del alcalde de construir “con la mejor seguridad y tecnología”. Tras la entrega del inmueble, programada para mayo de 2027, se estima un periodo de aproximadamente mes y medio para la instalación de los equipos, por lo que su operación plena comenzaría hacia finales de julio de ese mismo año. El proyecto avanza en medio de un debate nacional sobre la necesidad de ampliar la infraestructura carcelaria, un tema que cobró relevancia durante la campaña presidencial cuando Abelardo de la Espriella propuso la creación de megacárceles de máxima seguridad, inspiradas en el modelo implementado por Nayib Bukele en El Salvador.
«Esta obra ayudará a reducir el hacinamiento en las estaciones de Policía y permitirá que más uniformados estén cuidando a los ciudadanos»
Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín
La Megacárcel Metropolitana para Sindicados representa un hito en la gestión penitenciaria del país, al ser el primer proyecto de su clase desarrollado bajo el esquema APP, que combina la inversión privada con la supervisión estatal para agilizar la construcción y operación de infraestructura crítica. El complejo también está diseñado para ser inclusivo, con áreas adecuadas para personas con discapacidad, y se espera que su puesta en marcha marque un antes y un después en el manejo de la población privada de la libertad en Medellín, al ofrecer una alternativa al hacinamiento que por años ha sido un problema recurrente en las estaciones de Policía de la ciudad.










