El consumo prolongado de melatonina sin supervisión médica puede alterar la regulación natural del sueño y provocar diversos riesgos para la salud, según han advertido expertos de la Universidad UNIE de España, la Clínica Mayo, la American Heart Association y estudios publicados en The Journal of Clinical Pharmacology. Jesús Fernández Felipe, profesor de la Universidad UNIE, señaló que la efectividad de la melatonina artificial depende del momento preciso en que se toma, la dosis y las características individuales de cada persona, lo que hace que su uso indiscriminado sea particularmente peligroso.
La melatonina es una hormona que el cuerpo produce de forma natural en respuesta a la oscuridad, encargada de regular el ciclo sueño-vigilia. Sin embargo, su popularización como solución rápida para el insomnio, especialmente en formatos como gomitas, ha llevado a que muchas personas recurran a la automedicación sin considerar los riesgos. Según datos de The Journal of Clinical Pharmacology, apenas el 8,8 por ciento de los usuarios sigue los criterios adecuados para su consumo, lo que evidencia un uso generalizado sin control médico. Los especialistas insisten en que la melatonina no es un sedante ni una pastilla mágica para dormir, sino una señal que avisa al organismo que es momento de descansar.
Efectos adversos y contraindicaciones
Entre los efectos adversos documentados por el consumo inadecuado de melatonina se encuentran somnolencia diurna, dolor de cabeza, dificultades de atención, náuseas, mareos, irritabilidad, sueños intensos, desorientación, molestias gastrointestinales, depresión transitoria, estreñimiento, incontinencia urinaria nocturna, riesgo de caídas, convulsiones, confusión, cambios de humor y menor lucidez mental. Además, se recomienda evitar actividades que requieran concentración durante al menos cinco horas después de tomarla. El uso inapropiado puede enmascarar trastornos del sueño más graves y generar dependencia psicológica, al asociar la acción de dormir con la toma del suplemento.
“La efectividad de la melatonina artificial depende del momento preciso en que se toma, la dosis y las características individuales de cada persona”
Jesús Fernández Felipe, profesor de la Universidad UNIE de España
Las contraindicaciones son especialmente relevantes para mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, personas con enfermedades autoinmunes como lupus o artritis reumatoide, quienes padecen depresión o epilepsia, y aquellos que toman anticoagulantes, anticonvulsivos, antihipertensivos, medicamentos para la diabetes, inmunosupresores o anticonceptivos. La American Heart Association ha advertido sobre una posible relación entre el uso prolongado de melatonina y riesgos cardiovasculares en personas con insomnio, lo que subraya la necesidad de consultar a un médico antes de iniciar cualquier suplementación.
Frente a la tentación de la automedicación, los expertos recomiendan alternativas como la terapia psicológica, cambios en los hábitos de vida —incluyendo una rutina de sueño consistente, alimentación equilibrada, ejercicio regular y evitar pantallas antes de dormir—, así como el apoyo emocional. La mejor estrategia para combatir el insomnio no es una pastilla mágica, sino abordar las causas subyacentes con acompañamiento profesional.










