Mesera de 22 años con quemaduras en 95% del cuerpo tras accidente en hotel

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María Fernanda Vargas Díaz, una mesera de 22 años con apenas tres meses de vinculación laboral en un hotel del centro de Bucaramanga, lucha por su vida en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario de Santander tras sufrir quemaduras en el 95% de su cuerpo el pasado 30 de enero de 2026. El trágico accidente ocurrió durante su jornada laboral, cuando una deflagración de alcohol etílico provocó graves lesiones en su rostro, cuello, torso y extremidades, inicialmente en las manos al manipular la cocina, lo que la envolvió rápidamente en llamas en un establecimiento carente de extintores y protocolos de emergencia, donde intentaron apagarlo con limonada.

La joven, que no contaba con afiliación a una ARL ni seguridad social pese a su tiempo de trabajo, recibió atención inicial por el régimen subsidiado, mientras su familia, liderada por su madre Liliana Díaz y su prima Jennifer Pico, interpuso una tutela para garantizar una atención integral que incluye múltiples cirugías reconstructivas. El hotel, a través de su administración y por voz de un abogado, se ha mostrado dispuesto a asumir responsabilidades y colaborar en las investigaciones, aunque no ha tenido contacto directo con la madre y en un intento inicial trató de registrarla como huésped para activar un seguro diferente.

Denuncias de la familia por irregularidades laborales

Los familiares exigen transparencia al hotel, que no ha querido hablar directamente, y han solicitado donaciones de sangre y plasma para el tratamiento de María Fernanda, quien permanece intubada con pronóstico reservado. Este caso reabre el debate sobre la informalidad en el sector hotelero de Bucaramanga y las obligaciones patronales en materia de seguridad.

“Mi hija tuvo un accidente laboral. Ella estaba trabajando, no era una huésped”

Liliana Díaz, madre de María Fernanda

“Solo le dije que confiara en Dios. Esa fue la última vez que la vi antes de que la llevaran a cirugía”

Liliana Díaz, madre de María Fernanda

“Desde la cabeza a los pies está quemada. No había con qué apagar el fuego. Ahora pedimos que el hotel diga la verdad, porque no han querido hablar”

Jennifer Pico, prima de la madre

En medio de la angustia, Liliana Díaz resume el anhelo familiar: lo único que quiere es que su hija esté bien, con las menores secuelas posibles y una buena recuperación, mientras las autoridades avanzan en las pesquisas sobre las fallas de seguridad que precipitaron esta tragedia evitable.

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