Compartir en redes sociales

Mi amigo Fierabras

Por ESTEBAN JARAMILLO OSORIO

Consternada mi alma por el fallecimiento de Carlos Ernesto González, “Caregon” o “Fierabras”. Con estos seudónimos firmaba, sin la cobardía del disfraz.

Un señor a carta cabal. En toda su dimensión. Erudito y coloquial, con oxigeno en la palabra, fresco y sincero ante sus amigos, los que cosechó en su larga y fecunda vida.

Personaje, entre personajes, con nombre y vida propios. De conversación generosa, memoria viva y afectos entrañables.

Periodista de radio, prensa y televisión. Ejecutivo oficial, dirigente deportivo, profesor, gestor cultural, padre ejemplar de cinco hijos y uno de los 15 hermanos de Álvaro González Alzate.

De sus manos recibí el primer micrófono para hacer camerinos en Todelar, y su máquina de escribir en La Patria, donde lo reemplacé en la redacción deportiva.

No fue un regalo, fue fina herencia con simbología y confianza porque abrió mis caminos en el periodismo.

Buen viaje maestro. Tanto para decir. Tanto para recordar.*.

Esteban J.

Columna de opinión

Las opiniones expresadas en las columnas de opinión son de exclusiva responsabilidad de su respectivo autor y no representan la opinión editorial de La Veintitrés.

Sigue leyendo