En la recta final de la campaña presidencial, el candidato Miguel Uribe Londoño publicó un video en sus redes sociales en el que revive las tensiones políticas que marcaron al Centro Democrático durante la definición de candidaturas. En el mensaje, difundido la noche del miércoles 27 de mayo, Uribe Londoño señala directamente a las congresistas Paloma Valencia y María Fernanda Cabal de haber atacado e insultado a su hijo, el exprecandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, antes de que fuera asesinado. El material, que incluye declaraciones, titulares periodísticos y publicaciones en X, reabre el debate sobre las fracturas internas del uribismo a solo días de la primera vuelta electoral del 31 de mayo.
En el video, Uribe Londoño recopila intervenciones de Cabal y Valencia en las que cuestionaban la viabilidad de la candidatura de su hijo. Según el candidato, su familia ha sido objeto de una persecución política que comenzó mucho antes del crimen. «Lo atacaron, lo insultaron, lo maltrataron. Y al final lo asesinaron. Pero su voz no murió», afirmó Uribe Londoño en la grabación. El aspirante también aseguró que durante su actual campaña ha enfrentado obstáculos, a los que se refirió como «le cambiaron las reglas del juego siete veces».
Las acusaciones y el silencio de las aludidas
El material audiovisual retoma momentos clave de la contienda interna del partido de gobierno. En uno de los fragmentos, María Fernanda Cabal cuestionaba encuestas relacionadas con Uribe Turbay y hablaba de presuntas ventajas en la disputa por la candidatura oficial. Por su parte, Paloma Valencia aseguraba en su momento que el exprecandidato no obtendría el aval del partido y que algunas actuaciones políticas «estaban corriendo la línea ética» del Centro Democrático. Al cierre de esta edición, ni Valencia ni Cabal habían emitido respuesta oficial a las nuevas acusaciones de Uribe Londoño.
«Lo atacaron, lo insultaron, lo maltrataron. Y al final lo asesinaron. Pero su voz no murió»
Miguel Uribe Londoño, candidato presidencial
La divulgación del video ocurre en un momento álgido de la campaña, cuando las encuestas muestran un panorama fragmentado entre los aspirantes del uribismo. La estrategia de Uribe Londoño busca no solo reivindicar la memoria de su hijo, sino también reposicionar su propia candidatura apelando a las bases del partido que aún recuerdan la división interna que precedió a la tragedia. Mientras tanto, la dirigencia del Centro Democrático no se ha pronunciado sobre el contenido del mensaje, que expone las heridas abiertas de una colectividad que busca mantenerse unida de cara a las urnas.












