El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió San José del Palmar, en el Chocó, y que se sintió con fuerza en Cali, ha desencadenado una serie de saqueos en edificios dañados por el sismo, lo que obligó a las autoridades a desplegar personal militar para controlar el acceso a estas estructuras. El general Herbert Benavidez, comandante de la Policía Metropolitana de Cali, confirmó que los militares se encargarán de la vigilancia de los inmuebles afectados, mientras se investigan los hurtos reportados en varios puntos de la ciudad, incluido el Hospital Universitario del Valle y el sector de Alférez Real, donde un ingeniero que coordinaba labores de rescate fue víctima de robo.
En el Hospital Universitario del Valle, trabajadores denunciaron la sustracción de insumos médicos esenciales, entre ellos reguladores del sexto piso necesarios para conectar las pipas de oxígeno en caso de emergencia. Jorge Rodríguez, trabajador del centro asistencial, expresó su indignación al afirmar que “no es momento de saquear el hospital, es un atentado a la vida y a la institucionalidad”. La falta de denuncias formales ha frenado hasta ahora la judicialización de estos hechos, pero las autoridades han asegurado que los videos de saqueos difundidos en redes sociales serán analizados por la Policía Judicial.
Saqueos en Tequendama y Alférez Real agravan la emergencia
El sector de Tequendama, frente al edificio Los Colores, ha sido otro de los focos de saqueos, donde personas ingresan a los escombros, en ocasiones incentivadas por ofertas de dinero para recuperar objetos de valor. Los organismos de socorro ya suspendieron las labores de búsqueda en ese edificio por falta de indicios de sobrevivientes, y las autoridades advierten que las estructuras dañadas representan un alto riesgo de colapso, especialmente ante las continuas réplicas que se han presentado tras el terremoto.
En el sector de Alférez Real, específicamente en la Carrera 75 con Calle 3C, el ingeniero Carlos Olarte, quien coordinaba maquinaria y personal para la remoción de escombros, sufrió el robo de su camioneta en pleno día, hecho que quedó registrado por cámaras de seguridad. Este caso refleja la gravedad de la situación, donde incluso quienes trabajan en las labores de rescate se han visto afectados por la delincuencia.
«Se han perdido reguladores del sexto piso que son necesarios para conectar a las pipas de oxígeno en caso de emergencia»
Jorge Rodríguez, trabajador del Hospital Universitario del Valle
Ante este panorama, el despliegue militar busca no solo frenar los hurtos, sino también proteger a los residentes y al personal de emergencia que continúa trabajando en la zona. Las autoridades han hecho un llamado a la ciudadanía a respetar a las víctimas y a no ingresar a las edificaciones dañadas, cuyo peligro es inminente. Mientras tanto, la investigación sigue en curso para identificar a los responsables y recuperar los objetos robados, en un contexto donde la solidaridad y la seguridad deben primar sobre el aprovechamiento de la tragedia.










