Ministerio de Ambiente apela suspensión de directrices ambientales en Sabana de Bogotá

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El Ministerio de Ambiente, liderado por la ministra encargada Irene Vélez Torres, interpuso un recurso de apelación ante el Consejo de Estado contra la decisión del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que mantiene suspendidas las Directrices Ambientales de la Sabana de Bogotá. Esta acción se da tras considerar cumplidas las órdenes judiciales emitidas por el alto tribunal en junio de 2025, relacionadas con la concertación institucional. El anuncio se produce en un momento clave, con una audiencia pública programada para el 26 de noviembre de 2025 y una solicitud de levantamiento de las medidas prevista para el 4 de diciembre del mismo año, abarcando los 31 municipios de esta región que suman 420.000 hectáreas y garantizan la seguridad hídrica para más de 10 millones de personas.

El proceso incluyó ocho jornadas de trabajo con el Consejo Estratégico de la Cuenca Hidrográfica, sumándose a un esfuerzo mayor de 165 jornadas de diálogo que recibieron 6.500 aportes virtuales, más de 10.000 visitas al proyecto de resolución y la participación presencial de más de 20.000 personas. Estas directrices responden a una deuda histórica de más de tres décadas en el ordenamiento territorial alrededor del agua, alineadas con compromisos del Plan Nacional de Desarrollo y el artículo 61 de la Ley 99 de 1993. Su suspensión inicial ocurrió en marzo de 2025 por el Tribunal Administrativo de Cundinamarca, en un contexto de urgencia climática evidenciada por el racionamiento de agua por más de un año y las 41 emergencias por lluvias reportadas el 11 de febrero de 2026 en Bogotá por el Idiger.

Directrices para la resiliencia climática y la protección ecosistémica

Las Directrices Ambientales buscan fortalecer la resiliencia climática en la Sabana de Bogotá mediante la protección de ríos, quebradas, humedales, páramos y bosques andinos, impulsando la restauración ecológica, un crecimiento urbano armónico y el uso sostenible de los recursos. Se construyeron con consenso entre habitantes, colectivos, autoridades locales y el sector privado, priorizando la conservación de este ecosistema vivo de humedales frente a modelos depredadores que amenazan la seguridad hídrica y el bienestar colectivo.

«Como Ministerio de Ambiente, tenemos la certeza de haber cumplido con lo ordenado por el Consejo de Estado. Mantenemos la firme convicción de que la vida no es negociable. La Sabana de Bogotá es un ecosistema vivo de humedales, una realidad ecosistémica que debemos conservar y defender frente a cualquier modelo depredador que ponga en riesgo nuestra seguridad hídrica y el bienestar colectivo.»

Irene Vélez Torres, ministra encargada de Ambiente

«El ordenamiento alrededor del agua es una prioridad que se hace aún más urgente en escenarios de cambio climático. Decisiones como el racionamiento por más de un año y las 41 emergencias registradas por las lluvias del pasado 11 de febrero de 2026 en Bogotá, reportadas por el Idiger, así lo demuestran.»

Irene Vélez Torres, ministra encargada de Ambiente

El impacto de este recurso de apelación radica en la garantía de un ordenamiento territorial efectivo en este ecosistema prioritario, esencial para la seguridad hídrica de millones y la adaptación al cambio climático, consolidando un marco normativo que equilibra desarrollo y conservación en una de las cuencas más vitales del país.

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