El Ministerio del Trabajo y el Ministerio del Deporte respondieron a la polémica generada por la normativa de la Liga Femenina BetPlay Dimayor 2026, que permite la inscripción de jugadoras aficionadas sin contrato profesional, mientras la Asociación Colombiana de Futbolistas Profesionales (Acolfutpro) anunció que solicitará investigaciones a los clubes involucrados. Esta controversia, que surgió en redes sociales por acusaciones de vulneración de derechos laborales, ha involucrado a la representante a la Cámara Catherine Juvinao y sectores sindicales, quienes cuestionan la precarización en el fútbol femenino profesional colombiano.
Los ministerios defendieron la normativa a través de comunicados oficiales, destacando que busca flexibilidad en las plantillas para el desarrollo del torneo, siempre garantizando un mínimo de quince jugadoras profesionales con contrato por club. Cada equipo podrá registrar hasta veinticinco futbolistas en total, con un máximo de diez aficionadas, las cuales deben contar con una póliza de responsabilidad civil extracontractual asumida por los clubes y afiliación a la seguridad social.
Avances en la consolidación laboral del fútbol femenino
En medio del debate abierto entre gobierno, gremios y figuras políticas como Catherine Juvinao, los ministerios enfatizaron que esta regulación representa un paso adelante en las condiciones laborales y deportivas para las jugadoras. Acolfutpro, por su parte, impulsa revisiones exhaustivas a los clubes para verificar el cumplimiento de estos estándares y evitar cualquier irregularidad en la liga que arranca en 2026.
«Esta regulación evidencia que en el fútbol femenino sí existe una garantía expresa de participación de jugadoras profesionales, lo cual constituye un avance en la consolidación de condiciones laborales y deportivas»
Ministerio del Deporte
La discusión pone de manifiesto las tensiones entre la necesidad de ampliar la participación en el fútbol femenino y la protección de derechos laborales, con el gobierno posicionándose a favor de un equilibrio que impulse el crecimiento del torneo sin comprometer las garantías mínimas para las atletas profesionales.












