El Ministerio de Minas y Energía y el Ministerio de Hacienda y Crédito Público han publicado un proyecto de resolución que introduce una nueva metodología para el cálculo del ingreso al productor de etanol carburante, derogando la Resolución 180643 de 2012. Esta medida, impulsada por el Gobierno Petro y liderada por el ministro Edwin Palma, busca reducir el precio promedio de la gasolina, que actualmente alcanza los 15.968 pesos por galón en las 13 ciudades principales del país. El documento está disponible en el sitio web del Ministerio de Minas y Energía para recibir comentarios del público.
La nueva fórmula se basa en los costos reales de producción, incluyendo la cosecha, la transformación, la eficiencia de conversión de caña de azúcar a etanol y el índice de precios de la caña proporcionado por la Asociación Colombiana de Cultivadores de Caña de Azúcar (Asocaña) y el Dane. A estos costos se suma un mark-up dinámico que oscila entre el 4% y el 15%, determinado por la competitividad del etanol nacional frente a la paridad de importación, calculada con el precio del etanol en Houston (Estados Unidos), flete marítimo, derechos compensatorios, costos logísticos y la tasa de cambio vigente. Esta revisión podrá realizarse como máximo cada primero de julio o ante una justificación técnica o económica.
El fin de las distorsiones del pasado
La metodología anterior generaba distorsiones significativas al depender del precio internacional del azúcar, lo que provocaba volatilidad, riesgos de abastecimiento y sobrecostos en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc). El nuevo esquema elimina estas fallas al alinear el ingreso con los costos reales y el mercado, cerrando la brecha en el Fepc, mejorando la eficiencia de los biocombustibles, garantizando la estabilidad del mercado y priorizando la seguridad alimentaria al desincentivar la conversión de tierras fértiles para un solo cultivo.
«Por fin el precio del etanol responderá a sus verdaderos costos».
Edwin Palma, ministro de Minas y Energía
«El esquema anterior empujaba a que áreas destinadas históricamente a la producción de alimentos terminaran convertidas en extensiones para un solo cultivo, movidas por precios artificialmente altos del etanol. Hoy enviamos una señal distinta: la tierra fértil debe priorizar la seguridad alimentaria, y el etanol debe producirse con eficiencia, no a costa del campo colombiano».
Edwin Palma, ministro de Minas y Energía
El informe técnico del proyecto de resolución destaca que «en primer lugar, se evidencia una marcada dependencia del precio internacional del azúcar como variable de referencia para el cálculo del ingreso al productor (IP). Este enfoque desconoce la dinámica productiva real de la agroindustria del etanol, pues, aunque el azúcar es un co-producto del proceso, no actúa como un sustituto ni determina de manera directa los costos del biocombustible». Con esta actualización, se espera una reducción en el precio de la gasolina y mayor estabilidad en el sector, permitiendo que el precio del etanol refleje de manera más precisa los costos y contribuya a la sostenibilidad del Fepc.

















