La ministra de Transporte, Elsa Noguera, encendió las alarmas durante el XVII Encuentro Regional de Infraestructura realizado en Barranquilla al revelar que las reclamaciones y obligaciones judiciales que enfrenta su cartera superan los 100 billones de pesos, un pasivo contingente que, según advirtió, podría quebrar aún más las finanzas de la nación. La funcionaria detalló que al asumir el cargo se encontró con un escenario financiero complejo, con contratos y concesiones pendientes de revisión que han derivado en un cúmulo de procesos legales y sentencias sin pagar.
Según las cifras presentadas por Noguera, el Ministerio de Transporte arrastra sentencias no pagadas por 8 billones de pesos en dos pleitos, otros 16 billones de pesos en procesos que cursan en tribunales —la mayoría externos por la falta de confianza local— y reclamaciones o pretensiones radicadas que ascienden a 81 billones de pesos. En total, la contingencia supera los 100 billones de pesos. “Podríamos con esa contingencia, que supera los 100 billones, quebrar la nación aún más de lo que está”, afirmó la ministra en el evento.
«Tenemos sentencia por $8 billones en dos pleitos que no hemos podido pagar. $16 billones en tribunales, la mayoría externos porque no hay confianza localmente. Y reclamaciones o pretensiones radicadas en $81 billones. Podríamos con esa contingencia, que supera los $100 billones, quebrar la nación aún más de lo que está»
Elsa Noguera, ministra de Transporte
Instrucciones presidenciales y problemas heredados
La ministra reveló que recibió instrucciones directas del presidente de la República, Abelardo de la Espriella, de “poner la casa en orden”. Entre los problemas encontrados al llegar al Ministerio mencionó obras sin ejecutar, vigencias futuras que no fueron ahorradas y un sinnúmero de cuentas por pagar. Esta situación ha obligado a la cartera a realizar una revisión integral de contratos, concesiones y proyectos en ejecución con el fin de ordenar las cuentas y mitigar el impacto fiscal.
En medio de este complejo panorama, Noguera también se refirió al futuro del aeropuerto internacional Ernesto Cortissoz de Barranquilla. Aseguró que el Gobierno está evaluando la mejor decisión y que próximamente darán muy buenas noticias, las cuales serán comunicadas directamente por el presidente De la Espriella. Paralelamente, la Alcaldía de Barranquilla, encabezada por el alcalde Alejandro Char, busca asumir la operación del lado tierra del aeropuerto con un proyecto que autoriza comprometer 40.000 millones de pesos.
De cara a los próximos cuatro años, la ministra estableció como prioridades del Ministerio de Transporte la ejecución de corredores viales, la modernización de aeropuertos, la mejora del acceso a puertos y la navegabilidad de los ríos. Sin embargo, el gigantesco pasivo contingente que ronda los 100 billones de pesos se erige como una sombra que amenaza con agravar la crisis fiscal del Estado colombiano, según la advertencia de la propia funcionaria.










