En el Consejo de Ministros del lunes 16 de febrero de 2026, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, se refirió a la trágica muerte de Kevin Arley Acosta, un niño de siete años con hemofilia que falleció en la unidad de cuidados intensivos del Hospital La Misericordia en Bogotá, como consecuencia de un accidente craneoencefálico severo provocado por una caída de bicicleta en Huila. El funcionario enfatizó que los niños con hemofilia deben restringirse en actividades riesgosas que puedan generar traumas violentos y hemorragias graves, mientras defendió la oportunidad en los pagos del gobierno a las EPS, rechazando cualquier alegato de falta de recursos.
Kevin fue hospitalizado inicialmente durante tres días en un hospital público del Huila tras el accidente y luego trasladado en avioneta a la capital para recibir atención en un centro de referencia. Su deceso ocurrió mientras aguardaba un medicamento vital en la UCI, en un caso que ha generado controversia y que ahora se encuentra bajo investigación a la espera de los resultados de la autopsia para determinar con precisión las circunstancias. El presidente Gustavo Petro ha vinculado el hecho a la falta de acceso al medicamento, atribuida a fondos represados por un embargo de dos billones de pesos en las EPS, y cuestionó si la demora se debió a una falla en la conexión o a negligencia individual.
Defensa de los pagos oportunos del Gobierno
El ministro Jaramillo insistió en que el gobierno ha cumplido estrictamente con las transferencias financieras, destacando que veintisiete millones cuatrocientas mil personas del régimen subsidiado recibieron su pago correspondiente en la primera semana de febrero, seguido de la segunda semana del régimen contributivo y con la tercera programada para esta semana. Argumentó que los desembolsos se realizan siempre por anticipado, cubriendo todo el mes de febrero antes de su cierre y lo mismo para marzo en el régimen subsidiado, por lo que no cabe excusa alguna por escasez de recursos en las entidades prestadoras de salud.
“Es entendible que los niños que sufren de hemofilia tienen que estar restringidos en muchas de las actividades que puedan generarle un trauma violento y hemorrágico grave”.
Guillermo Alfonso Jaramillo, Ministro de Salud
“Las personas llegan a los hospitales públicos. Kevin llegó a un hospital público en el Huila después de un accidente porque montaba en bicicleta. A un hemofílico se le debe restringir ese tipo de actividades. Estuvo hospitalizado, presidente. Luego fue trasladado a Bogotá y llegó a la Misericordia, un hospital de referencia. El traslado se realizó en avioneta”.
Guillermo Alfonso Jaramillo, Ministro de Salud
Reacciones del Presidente y la Federación de Enfermedades Raras
Por su parte, el presidente Petro cuestionó directamente las razones detrás de la no entrega del medicamento, sugiriendo una investigación profunda para identificar responsabilidades individuales si no se trató de un problema técnico. La Federación Colombiana de Enfermedades Raras lamentó profundamente el fallecimiento, calificándolo como una vulneración al derecho fundamental a la salud y a la vida, y exigió respuestas claras de las entidades responsables, incluyendo Nueva EPS, para asumir culpas y prevenir futuras tragedias evitables.
“¿La causa por la cual no le dieron el medicamento es que se perdió su conexión?. Hay que investigarlo. Si no es así, hay personas responsables individuales que no fueron lo suficientemente eficaces en entregar el medicamento, por lo que aquí la cuestión financiera no es obstáculo”.
Gustavo Petro, Presidente de Colombia
“Cuando un tratamiento vital no llega a tiempo, no es solo una falla administrativa; es una vulneración al derecho fundamental a la salud y a la vida. Ningún niño debería esperar por un medicamento que representa su oportunidad de vivir. Hoy es urgente que las entidades responsables, incluida @NuevaEPS_, den respuestas claras, asuman responsabilidades y adopten medidas efectivas para evitar que más familias enfrenten tragedias prevenibles”.
Federación Colombiana de Enfermedades Raras
El caso de Kevin Arley Acosta pone en el centro del debate la atención a pacientes con enfermedades raras en Colombia, con el gobierno reafirmando su compromiso financiero mientras se aguarda la autopsia y una pesquisa exhaustiva que esclarezca si la muerte se debió exclusivamente al accidente o a fallas en la cadena de suministro de medicamentos.















