El ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, reiteró sus críticas a la gestión de los hospitales en Antioquia, señalando mala administración, corrupción y politiquería como los principales problemas, en medio de la polémica por la crisis en el Hospital San Rafael de Itagüí. Estas declaraciones las hizo a la salida de un recorrido por el Hospital Universitario de Santander, respondiendo a la controversia sobre la responsabilidad de los entes territoriales en la crisis hospitalaria. Jaramillo apuntó directamente a la entrega de estos centros médicos a la clase política, mencionando específicamente que en Antioquia todos saben que el Hospital San Rafael lo manejan los diputados, lo que ha llevado a su liquidación en varias ocasiones.
El ministro cuestionó que Antioquia, uno de los departamentos más ricos del país, no invierta adecuadamente en sus hospitales, a pesar de sus recursos, y enfatizó que la Nación no es la única responsable, ya que la gestión recae en departamentos y municipios. Recordó antecedentes de sus denuncias en el Consejo de Ministros del 19 de enero, donde ya había alertado sobre la entrega de hospitales al mejor postor y la influencia de familiares políticos del gerente del San Rafael, Luis Fernando Arroyave. Ahora, esta reiteración ha generado una respuesta inmediata de la Gobernación de Antioquia, que niega procesos vigentes contra el gerente por parte de la Fiscalía o la Procuraduría.
Respuesta desde Antioquia y llamado a la meritocracia
Martha Cecilia Ramírez, secretaria de Salud de Antioquia, defendió la gestión del Hospital San Rafael, destacando que asumieron el centro con grandes dificultades y llevan dos años en un programa de saneamiento fiscal y financiero con seguimiento del Ministerio de Hacienda. Calificó como un atrevimiento e irrespeto afirmar corrupción sin denuncia formal. Por su parte, Jaramillo también cuestionó en Santander la falta de formalización laboral, que lleva más de tres años en mesas de trabajo dilatadas, y llamó a nombrar cargos basados en estudios profesionales y no en afinidades políticas.
“No, es que hay una situación totalmente grave. Miren qué es lo que ha pasado en este hospital, en los hospitales de Antioquia que se los entregan a una clase política. Todo el mundo sabe en Antioquia que ese hospital (San Rafael de Itagüí) lo manejan los diputados. Ha habido mala administración, ha habido corrupción. Han tenido que liquidarlo y en varias ocasiones”
Guillermo Alfonso Jaramillo, Ministro de Salud
“Y resulta que Antioquia supuestamente es uno de los departamentos más ricos, pero esos ricos lloran y no invierten como deberían de invertir. Porque los problemas de los hospitales no solamente son de la Nación, porque los hospitales los manejan los departamentos y los manejan los municipios. Y si administran mal, porque le entregan eso a los políticos, pues la clase dirigente representa y tiene grandes recursos, ¿no es cierto? Y que dicen que puede salir adelante solos, pues entonces uno lo único que ve aquí es que la clase colombiana más rica es la que más llora cuando todos los días son los que verdaderamente tienen las utilidades”
Guillermo Alfonso Jaramillo, Ministro de Salud
“Tales no pueden seguir siendo el nido de la corrupción y de la politiquería de los municipios y los departamentos. Se convirtieron en directorios políticos, más que en hospitales”
Guillermo Alfonso Jaramillo, Ministro de Salud
“Ese es un hospital que cogimos con muchas dificultades, pero llevamos dos años de trabajo en un programa de saneamiento fiscal y financiero, con seguimiento del Ministerio de Hacienda. Afirmar que hay corrupción sin denuncia formal es un acto de atrevimiento e irrespeto”
Martha Cecilia Ramírez, Secretaria de Salud de Antioquia
Este intercambio pone en el centro del debate la responsabilidad compartida en la gestión hospitalaria, cuestionando si los departamentos ricos como Antioquia priorizan la salud pública por encima de intereses políticos, en un contexto donde los hospitales se han convertido en focos de controversia nacional.















