En sus últimas declaraciones como ministro de Hacienda, Germán Ávila afirmó que el Gobierno de Gustavo Petro culmina su gestión con cinco millones de colombianos menos en situación de pobreza, un logro que, según el funcionario saliente, demuestra que no hubo asfixia económica durante el cuatrienio. En entrevista con La FM, Ávila defendió la gestión fiscal del periodo y aseguró que la reducción de la pobreza es el mejor indicador del desempeño económico del Gobierno, en medio del proceso de empalme con la administración entrante.
El ministro saliente destacó que, pese a las dificultades fiscales heredadas, la economía colombiana mostró signos de recuperación en varios frentes. Según Ávila, el crecimiento económico en los últimos dos años alcanzó el 2,6%, superando el promedio de América Latina, mientras que la inflación se redujo del 13,5% al 5,8% y el desempleo se ubicó en 8%, la cifra más baja del siglo. Además, señaló que el empleo formal crece y la informalidad disminuye, según datos del Dane.
En materia fiscal, el ministro saliente defendió la gestión de la deuda pública, indicando que el crecimiento de la deuda neta del Gobierno Central durante la administración Petro fue del 44,9%, significativamente menor al 71% registrado durante el gobierno de Juan Manuel Santos y al 76,97% del gobierno de Iván Duque. Ávila detalló que la deuda neta como proporción del PIB pasó del 33,2% en 2012 al 60,7% en 2020, y se estima que cierre 2025 en 58,5%, con una meta del 57,9% para 2026. Asimismo, destacó que el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) se redujo drásticamente, pasando de un déficit de aproximadamente 80 billones de pesos al inicio del cuatrienio a una proyección de solo 3 billones para 2025.
Ávila también se refirió a las dificultades que enfrentó el Gobierno para financiar sus programas sociales, señalando que el Congreso negó leyes de financiamiento por una decisión política de asfixiar al Ejecutivo, lo que tuvo consecuencias en las finanzas públicas. El ministro recordó que la Corte Constitucional tumbó parte de la primera reforma tributaria y que el Congreso rechazó iniciativas posteriores para aumentar el recaudo, lo que generó un desfinanciamiento de aproximadamente 16 billones de pesos por el hundimiento de la ley de financiamiento. En total, Ávila calculó que el Gobierno dejó de recibir unos 61 billones de pesos por decisiones de la Corte y el Congreso.
Defensa de la gestión fiscal y llamado a la cooperación
El ministro saliente también se refirió al comportamiento de la deuda pública, señalando que la deuda neta del Gobierno Central pasó del 33,2% del PIB en 2012 al 60,7% en 2020, y se estima que cierre 2025 en 58,5%, con una meta del 57,9% para 2026. Ávila destacó que el crecimiento de la deuda durante el gobierno Petro fue del 44,9%, muy por debajo del 71% registrado en el gobierno de Juan Manuel Santos y del 76,97% en el de Iván Duque. Además, subrayó que el déficit del FEPC, que arrastraba un desbalance por el congelamiento del precio de la gasolina en administraciones anteriores, se redujo de unos 80 billones de pesos al inicio del cuatrienio a una proyección de solo 3 billones para 2025.
«Hay cinco millones de pobres menos en Colombia; ese es el mejor indicador de que no hay asfixia en la economía ni en la sociedad»
Germán Ávila, ministro de Hacienda saliente
El ministro saliente también se refirió a las dificultades para financiar el gasto social, atribuyendo parte del problema a decisiones políticas del Congreso y la Corte Constitucional. Ávila señaló que el Congreso negó leyes de financiamiento por una decisión política de asfixiar al Gobierno, lo que tuvo consecuencias en las finanzas públicas. Recordó que la Corte tumbó parte de la primera reforma tributaria y que el Congreso rechazó iniciativas posteriores para aumentar el recaudo, lo que generó un desfinanciamiento de aproximadamente 16 billones de pesos por el hundimiento de la ley de financiamiento. En total, el Gobierno dejó de recibir unos 61 billones de pesos por estas decisiones.
«El Congreso negó leyes de financiamiento por una decisión política de asfixiar al Gobierno y eso tiene consecuencias»
Germán Ávila, ministro de Hacienda saliente
Ávila también se refirió a la situación de la deuda pública, señalando que el crecimiento de la deuda durante el gobierno Petro fue del 44,9%, muy por debajo del 71% registrado en el gobierno de Santos y del 76,97% en el de Duque. El ministro saliente destacó que la deuda neta como proporción del PIB pasó del 33,2% en 2012 al 60,7% en 2020, y se estima que cierre 2025 en 58,5%, con una meta del 57,9% para 2026. Además, resaltó que el déficit del FEPC, que arrastraba un desbalance por el congelamiento del precio de la gasolina en gobiernos anteriores, se redujo de unos 80 billones de pesos al inicio del cuatrienio a una proyección de solo 3 billones para 2025.
«Los niños en Colombia no nacen con deudas, nacen es con derechos; lo que hemos procurado en este periodo es asegurar que la infancia tenga garantizados sus derechos en materia de educación, salud y cuidado»
Germán Ávila, ministro de Hacienda saliente
El funcionario también se refirió a los indicadores económicos positivos del cuatrienio, destacando que el crecimiento económico en los últimos dos años fue del 2,6%, por encima del promedio de América Latina, mientras que la inflación bajó del 13,5% al 5,8% y el desempleo se ubicó en 8%, la tasa más baja del siglo. Ávila aseguró que el empleo formal crece y la informalidad disminuye, según datos del Dane, y pidió que el proceso de empalme con la próxima administración transcurra en un marco institucional, con menos “titulares ofensivos” y más cooperación.
«Debe haber un poco menos de titulares ofensivos y más de cooperación»
Germán Ávila, ministro de Hacienda saliente












