Ministro Sanguino anuncia denuncias penales contra congresistas por promover intervención extranjera

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El ministro del Trabajo, Antonio Sanguino, respondió con dureza en la red social X a las acusaciones del exministro de Defensa y exembajador de Colombia en Estados Unidos, Gabriel Silva, quien lo comparó con Adolf Hitler por supuestamente promover el linchamiento de la oposición, y anunció la interposición de denuncias penales ante la Corte Suprema de Justicia contra los congresistas opositores Jota Pe Hernández, senador; Lina María Garrido, representante a la Cámara; y María Fernanda Cabal, senadora, por presuntamente incurrir en los delitos de menoscabo de la integridad nacional, tipificado en el artículo 455 del Código Penal, e incitación a la guerra, contemplado en el artículo 458 del mismo código.

Esta escalada se origina en el respaldo público que estos congresistas dieron a los anuncios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre posibles operativos militares en Colombia, en el contexto de la reciente captura del líder venezolano Nicolás Maduro, lo que Sanguino califica como una invitación a la intervención extranjera que pone en riesgo la soberanía nacional. El ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga, también presentó una denuncia similar sustentada en las publicaciones de los congresistas en redes sociales, consideradas delictivas, mientras el presidente Gustavo Petro observa el debate que ha encendido las tensiones políticas en el país.

Durísima réplica de Sanguino a las críticas

Sanguino cuestionó la postura de Silva, quien exigió su destitución, y enfatizó que llamar a invasiones o promover hostilidades no es mera opinión política sino traición a la patria, especialmente viniendo de figuras obligadas a defender la Constitución. El origen del conflicto radica en un mensaje previo del ministro sobre un «denunciatón» contra quienes él denomina traidores a la patria, lo que desató las comparaciones con regímenes autoritarios por parte de la oposición.

«El señor Gabriel Silva posa de demócrata, pero poco o nada le importa que el artículo 455 de nuestro Código Penal sancione el delito de menoscabo de la integridad nacional o que el 458 tipifique el delito de incitación a la guerra. Los detenidos y enjuiciados deberían ser quienes están pidiendo una intervención extranjera en Colombia y quienes los protegen. Son personajes que venderían su país y su democracia solo por llevarle la contraria al Gobierno del Cambio y al presidente Gustavo Petro».

Antonio Sanguino, ministro del Trabajo

«Fascista y nazista es quien aplaude el dominio imperial de un poder que destruye el derecho internacional e invita a violar nuestra propia soberanía. Yo acudo a nuestra justicia para que prevalezca el Estado Social de Derecho y las leyes de la República. Ejercer la oposición no tiene nada que ver con violar la Constitución y la Ley».

Antonio Sanguino, ministro del Trabajo

Entre los señalamientos específicos destaca la invitación directa de la representante Lina María Garrido a Donald Trump para intervenir en Colombia, lo que agrava las acusaciones de menoscabo territorial. La Corte Suprema de Justicia podría iniciar investigaciones contra estos congresistas, en un momento de alta polarización política donde la libertad de expresión choca con el deber de lealtad a la nación, dejando en vilo el futuro de estas denuncias y el debate sobre los límites de la oposición en el Gobierno del Cambio liderado por Gustavo Petro.

«Llamar a invasiones, promover hostilidades o incentivar acciones contra nuestro país no es una opinión política (…) Es aún más grave cuando estos mensajes provienen de sujetos políticos, obligados a defender la Constitución y el orden jurídico. La libertad de expresión no ampara la traición a la patria. Defender a Colombia y su territorio es un deber ciudadano».

Antonio Sanguino, ministro del Trabajo

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