El ministro de Hacienda, Germán Ávila, arribó este jueves 30 de abril a las 8:30 de la mañana a la sede del Banco de la República en Bogotá para participar en la crucial reunión de la Junta Directiva, que definirá el futuro de la tasa de interés, actualmente en 11,25 por ciento, en medio de tensiones previas entre el Gobierno nacional y el emisor. Esta asistencia se da pese a los enfrentamientos que han marcado la relación, y responde al anuncio que el propio Ávila hizo semanas atrás sobre su regreso para continuar el debate necesario en la Junta.
El Gobierno, respaldado por el presidente Gustavo Petro, se había retirado de las sesiones de la Junta desde el 31 de marzo en protesta por el aumento de 100 puntos básicos en la tasa de interés, que pasó del 10,25 al 11,25 por ciento. En esa fecha, de los siete miembros de la Junta, cuatro votaron a favor del incremento, decisión que Ávila abandonó en señal de desacuerdo y que Petro respaldó públicamente, calificándola como “absolutamente incoherente y desproporcionada”.
Tensiones históricas y el impacto de la tasa
La disputa entre el Gobierno y el Banco de la República se arrastra desde hace tiempo, centrada en el manejo de la política monetaria. La tasa de interés representa el precio al que el Banco presta recursos a los bancos comerciales, lo que encarece los créditos para empresas, familias y el propio Gobierno, y se utiliza principalmente para controlar la inflación. El regreso de Ávila ocurre justo antes de una nueva decisión sobre su rumbo, en un momento clave para la economía nacional.
«el Gobierno está dispuesto a continuar con el debate, a dar el debate necesario en la Junta Directiva»
Germán Ávila, ministro de Hacienda (22 de abril, Comisión Tercera del Senado)
Esta noticia se encuentra en desarrollo, mientras la sesión avanza y se espera el pronunciamiento oficial sobre la tasa de interés, que podría influir directamente en el costo del endeudamiento y la dinámica económica del país.












