Montería, Córdoba, se prepara para recibir la Feria Nacional de Ganadería 2026, confirmada por el gobernador Erasmo Zuleta Bechara pese a la grave crisis por inundaciones que ha damnificado a más de 200.000 personas en 28 municipios del departamento. El evento, programado del 5 al 15 de junio en la capital cordobesa, se llevará a cabo con protocolos especiales de seguridad y prevención en colaboración con organismos de socorro, utilizando presupuestos independientes de la asistencia humanitaria para no afectar las labores de emergencia.
La decisión busca reactivar la economía local, generar empleo y evitar un colapso financiero en una región golpeada por la temporada de lluvias intensas, con desbordamientos de ríos, daños en viviendas, cultivos e infraestructura. Se estima que la feria movilizará recursos por encima de los 100.000 millones de pesos y creará más de 20.000 empleos directos e indirectos en apenas diez días, impulsando el comercio, la hotelería, el turismo y el transporte, aunque ha generado críticas ciudadanas por aparente priorización sobre la emergencia humanitaria en curso, que incluye evacuaciones, censos y entregas de ayudas por parte de organismos nacionales.
Programación y ajustes logísticos
La edición de este año incluirá exposiciones bovinas, ruedas de negocios, muestras comerciales, actividades culturales y académicas, adelantada una semana para evitar choques con el calendario electoral. Mientras continúan las labores de socorro en medio de la ola invernal, la Gobernación de Córdoba insiste en que el evento no interferirá con las prioridades humanitarias, destacando su rol vital para miles de familias que dependen de esta actividad ganadera y ferial.
«El evento sigue en pie».
Erasmo Zuleta Bechara, gobernador de Córdoba
«Lo importante es mover la economía y generar empleo. Hay miles de familias que dependen de esta actividad».
Erasmo Zuleta Bechara, gobernador de Córdoba
Esta confirmación llega en un momento crítico para Córdoba, donde los esfuerzos de recuperación se intensifican, pero el gobernador apuesta por el impacto económico de la feria como motor de resiliencia regional, equilibrando la solidaridad inmediata con la sostenibilidad a largo plazo.















