Un motociclista no identificado, cuya placa fue reportada como ETM 41I, desató el caos en la mañana del jueves 23 de julio al lanzar un guante con gas lacrimógeno al interior de un bus de servicio público en la vía Chía – Bogotá, a la altura de la Clínica Universidad de La Sabana. El ataque, ocurrido tras una discusión vial con el conductor, afectó a más de treinta pasajeros, incluidos menores de edad, quienes sufrieron ardor ocular y dificultades respiratorias debido al gas pimienta dispersado en el ambiente cerrado del vehículo.
Según testigos, el altercado comenzó cuando el motociclista intentó obstruir la visión del conductor, aumentando el riesgo de un accidente, ya que el vehículo viajaba con cupo completo. En un acto de intolerancia, el agresor roció el gas pimienta dentro del bus, lo que provocó una inmediata reacción del conductor, quien detuvo el vehículo y lo atravesó en la vía para evacuar a todos los ocupantes. A pesar de la gravedad del incidente, la policía confirmó que no hubo personas lesionadas de gravedad.
Sanciones y marco legal
El uso ofensivo del gas pimienta puede acarrear severas consecuencias legales. Según el Código Nacional de Seguridad y Convivencia Ciudadana, el motociclista podría enfrentar una multa tipo 2, equivalente a aproximadamente 346.664 pesos colombianos, por el uso irregular de sprays de defensa personal en espacios cerrados o con aglomeraciones, como lo establece el Artículo 27. Además, el Artículo 359 del Código Penal tipifica el lanzamiento de sustancias peligrosas sobre personas o vehículos, con penas que oscilan entre 16 y 90 meses de prisión, si se configura el delito. La legítima defensa, única excepción legal, no aplica en este caso.
Los pasajeros afectados difundieron en redes sociales imágenes y la placa del motociclista, exigiendo la intervención policial y sanciones ejemplares. La presencia de menores entre los afectados intensificó los llamados a una respuesta contundente por parte de las autoridades, quienes ya investigan el hecho para determinar las responsabilidades correspondientes.
Este incidente resalta una vez más los peligros de la intolerancia en las vías, donde un simple altercado puede escalar a situaciones que ponen en riesgo a decenas de personas. Las autoridades reiteran el llamado a la convivencia ciudadana y recuerdan que el uso de elementos como el gas pimienta debe ser exclusivamente para defensa personal, no como arma de ataque.












