Más de 200 empleados del Nuevo Hospital Bocagrande en Cartagena, entre enfermeros, camilleros, administrativos, auxiliares de enfermería, personal de servicios generales y laboratorio, cumplen cuatro meses sin recibir sus salarios debido a una grave crisis financiera que atribuyen a la administración de Promotora Bocagrande S.A., conocida como PROBOCA. Los trabajadores mantienen protestas pacíficas frente a la entrada principal del hospital, exhibiendo carteles con consignas como “Queremos nuestro sueldo” y “La confianza no paga arriendos ni compra alimentos”, mientras continúan brindando atención médica sin interrupciones a los pacientes.
La situación se arrastra desde diciembre de 2025, cuando comenzaron los retrasos no solo en los pagos de salarios, sino también en prestaciones sociales y dotaciones básicas necesarias para sus labores. Esmilda Rocha, auxiliar de enfermería con 16 años de experiencia en el hospital, es una de las voces más representativas de los afectados, tanto directos como indirectos, quienes han elevado cartas y suscrito acuerdos con la gerencia que hasta ahora no se han cumplido. Los manifestantes rechazan las explicaciones de la administración, que culpa a la EPS Coosalud por deudas pendientes y a la espera de un nuevo interventor, argumentando que su contratación fue directamente con PROBOCA y no con esa entidad.
El drama humano detrás de la protesta
En medio de la incertidumbre, los trabajadores enfrentan serias dificultades para cubrir obligaciones diarias como arriendos, servicios públicos y alimentación de sus familias, sin dinero siquiera para el transporte al trabajo. “Lastimosamente tenemos tres meses, bueno, casi cuatro meses con este que va corriendo, de que no recibimos salarios; o sea, no tenemos sueldo, no tenemos plata para los buses para venir a trabajar, no tenemos remuneración, o sea, no tenemos dinero para nada. Nuestros hijos están en casa, no dejamos de venir a trabajar, pero nuestros hijos los dejamos en casa sin dinero. O sea, sin plata, sin nada”, relató Esmilda Rocha con visible angustia.
“Ellos nos dicen que los culpables son Coosalud, y pues Coosalud no es culpable porque nosotros no tuvimos contratación con Coosalud, sino con Promotora Bocagrande, que fue quien nos contrató al momento de nosotros trabajar (…) y quién puede aguantar así tanto tiempo sin salario, sin un sueldo, sabiendo que tenemos hijos, tenemos obligaciones, tenemos que pagar arriendo, hay que pagar servicios, o sea, todas las problemáticas que tenemos las personas día a día”.
Esmilda Rocha, auxiliar de enfermería del Nuevo Hospital Bocagrande
Respuesta oficial y gestiones en curso
Desde la gerencia del hospital reconocen la compleja coyuntura y aseguran que realizan gestiones directas con Coosalud para recibir los giros pendientes, aunque los empleados cuestionan esta versión por la falta de información clara y los plazos incumplidos. “Como es de conocimiento público, esta entidad se encuentra a la espera del nombramiento de un nuevo interventor, situación externa que ha incidido en los tiempos de los procesos administrativos y financieros. A pesar de este panorama, desde la gerencia se continúa trabajando de manera permanente en la búsqueda de soluciones que permitan superar esta coyuntura y fortalecer la estabilidad institucional”, manifestaron en un comunicado oficial.
A pesar de la protesta, los servicios médicos en el Nuevo Hospital Bocagrande se mantienen operativos, priorizando la atención a la población. La crisis pone en evidencia las vulnerabilidades del sistema de salud en la región, donde los trabajadores exigen soluciones inmediatas para evitar un colapso mayor. Información basada en reportes de Blu Radio y El Tiempo.












