Más de 200 representantes sindicales vinculados al sector de la caña de azúcar y la palma africana, pertenecientes a las centrales CGT, CTC y CUT, tomaron las afueras del Ministerio de Minas y Energía en Bogotá durante la madrugada del 18 de febrero de 2026. Esta movilización buscaba presionar al Gobierno nacional para que brinde garantías claras sobre la viabilidad de la producción de etanol y biodiésel, esenciales para la industria de biocombustibles en el país.
Los manifestantes llegaron hasta las instalaciones del ministerio con el fin de visibilizar la ausencia de políticas que aseguren la continuidad y el crecimiento de esta cadena productiva, que genera empleo directo e indirecto en regiones clave del país. El movimiento sindical ha reiterado sus preocupaciones ante la falta de respaldo gubernamental, enfatizando la importancia de proteger estas energías alternativas frente a los combustibles fósiles.
Presión por la sostenibilidad del sector
El sector de la caña de azúcar y la palma africana enfrenta desafíos que podrían comprometer miles de puestos de trabajo si no se toman medidas inmediatas. Los sindicatos exigen al Gobierno un compromiso firme para mantener la producción nacional de biocombustibles, destacando su rol en la transición energética y la generación de ingresos en zonas rurales.
Esta protesta forma parte de una serie de acciones que buscan alertar sobre la necesidad de políticas públicas que fortalezcan la industria, asegurando no solo la estabilidad laboral sino también el aporte al mix energético del país en un contexto de creciente demanda de fuentes renovables.















