En una significativa jornada de desarme y entrega voluntaria de estupefacientes y elementos prohibidos, más de 300 personas privadas de la libertad en el Establecimiento Penitenciario Peñas Blancas de Calarcá, Quindío, depositaron sobre una mesa organizada por delegados de la Defensoría del Pueblo en conjunto con el Inpec diversos objetos. Esta iniciativa se llevó a cabo en el Patio 6, el sector con mayor presencia de bandas y conflictos relacionados con sustancias psicoactivas, reflejando el respaldo mayoritario de los reclusos a estrategias para reducir riesgos de violencia y drogas.
Entre los objetos entregados se encuentran 35 envoltorios pequeños transparentes posiblemente para estupefacientes, tres teléfonos celulares inteligentes, dos celulares de botones, cuatro pares de audífonos con cable, cargadores, un machete oxidado y cerca de 30 objetos cortopunzantes como cuchillos, navajas, bisturís, tijeras y destornilladores. El penal, principal centro carcelario del departamento Quindío ubicado al sur de Calarcá sobre la vía al Valle del Cauca, alberga actualmente cerca de 1.155 personas cuando su capacidad es de 950, lo que evidencia un hacinamiento que en mayo de 2025 alcanzó los 1.194 internos. Además, se encuentra en proceso de ampliación con un pabellón anexo como Centro de Reclusión Transitorio.
Crisis sanitaria y hacinamiento en alerta
Esta acción se enmarca en una alerta emitida en 2025 por la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría sobre la crisis sanitaria y el hacinamiento en Peñas Blancas, donde se han reportado problemas como la ausencia de médico por meses, retrasos en procedimientos médicos, hacinamiento en el Patio 5A sin agua potable, y casos de VIH, cáncer, diabetes, hipertensión, tuberculosis, infecciones respiratorias y epilepsia. La Procuraduría ha recomendado el cierre parcial del penal, la suspensión de ingresos y la asignación de personal médico para abordar estas deficiencias.
La entrega voluntaria representa un paso clave hacia la pacificación interna y la mitigación de riesgos en un contexto de sobrepoblación y vulnerabilidades sanitarias, destacando la colaboración entre instituciones y la población carcelaria para fomentar entornos más seguros en el sistema penitenciario quindiano.












