Alias Diamante, segundo cabecilla de la Subestructura Manuel Alexander Ariza Rosario del Clan del Golfo, murió el pasado 8 de julio durante combates con tropas del Ejército Nacional en la vereda Los Tomates, zona rural del municipio de Montecristo, en el sur de Bolívar. El hombre, de aproximadamente 43 años y con cerca de 15 años de trayectoria en grupos armados ilegales, fue identificado como un mando clave en las operaciones criminales de esa organización en los departamentos de Bolívar y Antioquia. Su cuerpo fue recibido al día siguiente por una funeraria en el municipio de Zaragoza y posteriormente trasladado a la morgue para la realización de los actos urgentes a cargo de la Sijín.
De acuerdo con información oficial, alias Diamante inició su recorrido delincuencial en las extintas Autodefensas hacia el año 2006, y luego se integró al Clan del Golfo, donde escaló posiciones hasta convertirse en el segundo al mando de la subestructura que lleva el nombre de Manuel Alexander Ariza Rosario. Se le atribuye la coordinación de acciones armadas en territorios donde el Clan del Golfo disputa el control con otras organizaciones ilegales, incluida la planeación de confrontaciones contra el ELN y estructuras residuales. Su muerte se produjo en medio de una operación militar desarrollada en una zona de difícil acceso, en el marco de la intensificación de ofensivas del Ejército contra las estructuras de este grupo armado en varias regiones del país.
Contexto de violencia en el sur de Bolívar
El sur de Bolívar es una región históricamente afectada por la convergencia de múltiples organizaciones ilegales que buscan controlar corredores estratégicos para el narcotráfico y la minería ilegal. Los enfrentamientos entre estos grupos, sumados a las operaciones de la Fuerza Pública, han provocado desplazamientos forzados, restricciones a la movilidad y un clima de temor constante entre las comunidades rurales. La muerte de alias Diamante representa un golpe significativo para la Subestructura Manuel Alexander Ariza Rosario, que pierde a uno de sus principales mandos en momentos en que la institucionalidad busca debilitar su capacidad de acción. No se informó si durante la operación se registraron capturas, incautaciones de material de guerra u otras afectaciones adicionales a la estructura criminal. La Fuerza Pública mantiene presencia en la zona con operaciones dirigidas a contener las acciones de los grupos armados y a fortalecer las condiciones de seguridad para la población civil.












