Una mujer de aproximadamente 30 años resultó herida en las piernas tras ser atacada por una manada de perros amarrados a las afueras de una vivienda en el norte de Barranquilla, específicamente en la intersección de la calle 93 con carrera 46. El incidente, ocurrido de manera reciente, involucró a animales pertenecientes a dos mujeres conocidas en el sector como “las señoras de los gatos”, quienes acumulan más de una docena de perros y gatos en su propiedad, generando constantes riesgos para transeúntes, vecinos y trabajadores de la zona.
En menos de una semana, se registraron otros eventos similares, incluyendo la agresión de otro perro y una persona adulta en el mismo lugar, lo que ha elevado la preocupación por la seguridad pública y la salud en el barrio. La víctima requirió atención médica inmediata tras el ataque, mientras que los residentes denuncian incidentes repetidos, olores nauseabundos provenientes de la vivienda y un peligro inminente para quienes transitan por la acera, al punto de que algunos optan por evitarla por completo.
Voces de la comunidad
Los afectados han elevado sus quejas ante las autoridades, destacando cómo la acumulación de animales ha convertido el sitio en un foco de problemas sanitarios y de convivencia. Un trabajador del sector expresó su frustración por la situación cotidiana, al tiempo que un vecino demandó acciones concretas para resolver este conflicto que impacta a todos los que laboran o pasan por el punto.
“Uno no puede pasar por la zona porque no sabe si los animales lo pueden atacar a uno o si las mismas señoras van a lanzar cosas”
Un trabajador del sector, a Semana
“Es necesario que las autoridades tomen una decisión de fondo en este caso que se ha convertido en un problema para todas las personas que laboramos o transitamos este punto de Barranquilla”
Un vecino, a Semana
Respuesta de las autoridades
La Secretaría de Gobierno de Barranquilla y la Patrulla Animal han intervenido con inspecciones periódicas, reuniones con las propietarias para evaluar las condiciones de los animales y los riesgos asociados, así como la consideración de medidas jurídicas y administrativas. Aunque no se ha emitido un pronunciamiento oficial definitivo sobre el destino de los animales o posibles sanciones, estas entidades continúan monitoreando el caso ante la creciente alarma en la comunidad.
El episodio ha reavivado el debate sobre la tenencia responsable de mascotas en zonas residenciales, subrayando la necesidad de equilibrar el cariño por los animales con la seguridad y el bienestar colectivo de los barrios.












