En la noche del sábado 10 de octubre de 2026, una mujer derribó la estatua del sacerdote Jorge Enrique Umaña en la Plaza de la Trinidad, en el tradicional barrio Getsemaní de Cartagena, al usar la escultura como apoyo durante un baile público. El incidente, que quedó registrado en videos que rápidamente circularon en redes sociales, ocurrió cuando la mujer se sujetó de la pieza mientras bailaba frente a un grupo de personas, lo que provocó que la estatua perdiera estabilidad, cayera al suelo y arrastrara a la mujer en su caída. Hasta el momento, la responsable no ha sido identificada, pero el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay, ya hizo un llamado público a través de sus redes sociales para dar con su paradero.
La estatua del cura Jorge Enrique Umaña, figura relevante en la historia de la independencia de Colombia, es uno de los elementos patrimoniales más representativos de la Plaza de la Trinidad, un punto turístico y cultural de alta afluencia, rodeado de restaurantes, alojamientos y actividad nocturna. El hecho reabrió el debate sobre el cuidado del patrimonio cultural en la ciudad y el uso de estatuas y monumentos como soporte para actividades recreativas, ya que su diseño no está preparado para soportar peso adicional. La administración local enfrenta ahora el reto de prevenir este tipo de daños mediante señalización, mantenimiento y vigilancia.
Reacción del alcalde Dumek Turbay
En una publicación en sus redes sociales, el mandatario local se mostró indignado por lo ocurrido y advirtió sobre la necesidad de respetar los bienes patrimoniales. “No creo que esta señora permita que lleguen a su casa a destruirle sus jarrones, sus cuadros, sus adornos, sus elementos preciados”, expresó Turbay, quien además solicitó la colaboración de la ciudadanía para identificar a la mujer. La alcaldía ha abierto un canal para recibir información que permita ubicar a la responsable, en medio de opiniones divididas: mientras algunos ciudadanos exigen que pague la reconstrucción y sea judicializada, otros sostienen que la estatua ya presentaba fallas estructurales previas.
“No creo que esta señora permita que lleguen a su casa a destruirle sus jarrones, sus cuadros, sus adornos, sus elementos preciados”
Dumek Turbay, alcalde de Cartagena
El caso ilustra los riesgos de convertir bienes patrimoniales en objetos de apoyo o acrobacias, una práctica recurrente en espacios turísticos con alta concurrencia. Aunque no se han reportado cifras económicas sobre los daños ni costos de restauración, el incidente pone en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura histórica frente al uso inadecuado. La administración distrital evalúa ahora medidas como la instalación de señalización clara y la intensificación de la vigilancia en la zona para evitar que hechos como este se repitan en una de las plazas más emblemáticas de Cartagena.










