En Colombia, la Ley 1774 de 2016 impone duras sanciones a los propietarios de animales y responsables de conductas de maltrato, como el abandono, la crueldad, la negligencia o la falta de ayuda tras un accidente, con multas que oscilan entre 5 y 60 salarios mínimos legales mensuales vigentes, así como penas de prisión de 12 a 36 meses dependiendo de la gravedad del caso. Promulgada en 2016, esta norma aplica en todo el territorio nacional a través de procesos policiales y judiciales que incluyen el decomiso del animal afectado y la obligación de cubrir los costos de su recuperación, reconociendo a los animales como seres sintientes para garantizar su protección y bienestar.
La ley transforma el tratamiento legal de los animales al establecer el maltrato como un delito real, obligando a los dueños a asegurar su bienestar básico y considerando el abandono como una falta grave. Entre las medidas contempladas se encuentran multas específicas para conductas que generan sufrimiento sin causar la muerte, que van de 5 a 50 salarios mínimos, mientras que aquellas que provocan la muerte o daños severos pueden elevarse hasta 60 salarios mínimos, acompañadas de prisión entre 12 y 36 meses e inhabilidad temporal para realizar actividades relacionadas con animales.
Agravantes que endurecen las penas
Factores como la crueldad extrema, el maltrato en espacios públicos, la participación de menores, el abuso sexual o la implicación de un funcionario público agravan las sanciones, reforzando el compromiso legal con la protección animal. Además, las autoridades pueden implementar medidas de protección inmediata y recuperación para los animales víctimas, asegurando su cuidado durante y después del proceso judicial.
Uno de los mayores retos en la aplicación de esta ley radica en el creciente número de animales en condición de calle, lo que subraya la necesidad de una mayor conciencia ciudadana y cumplimiento estricto de las normas para reducir estas situaciones de vulnerabilidad en Colombia.












