El Ministerio de Transporte de Colombia, en línea con lo dispuesto en la Ley 769 de 2002 y el radicado 20243031938772, ha reiterado las normas sobre modificaciones permitidas y prohibidas en motocicletas. Las autoridades de tránsito advierten que alterar el motor, el color o la placa de estos vehículos sin la debida autorización puede acarrear multas significativas y la inmovilización del automotor. La medida busca evitar el desconocimiento de la normativa, que con frecuencia lleva a los conductores a sanciones económicas evitables.
Las motocicletas se han consolidado como uno de los medios de transporte más populares en Colombia, valoradas por su economía y facilidad para movilizarse en las ciudades. Sin embargo, muchos propietarios desconocen que ciertas adecuaciones estéticas o mecánicas requieren un trámite formal ante el Registro Nacional Automotor. Por ejemplo, los cambios de motor o de color son permitidos, pero deben ser reportados y registrados oficialmente para que el vehículo mantenga su condición legal de circulación. En contraste, elementos como sliders, defensas y barras de protección están autorizados según el citado radicado y no necesitan permiso previo, pues no alteran las condiciones básicas del automotor. Un agente de tránsito que inmovilice una moto únicamente por portar estos accesorios estaría haciendo una interpretación equivocada de la norma.
Sanciones económicas y modificaciones prohibidas
Las multas por incumplir estas disposiciones son cuantiosas. No reportar un cambio de motor o de color se castiga con una multa tipo B07 equivalente a ocho salarios mínimos legales diarios vigentes. La misma sanción aplica para quienes alteren la placa del vehículo. Pero la infracción más grave es portar sirenas, resonadores, válvulas especiales o pitos similares a los de los vehículos oficiales, que está tipificada como C28 y asciende a quince salarios mínimos diarios legales vigentes. Estos dispositivos sonoros están reservados exclusivamente para ambulancias, bomberos, Policía, Fuerzas Militares y organismos de socorro. La inmovilización del vehículo puede acompañar a cualquiera de estas multas, aumentando el costo para el infractor.
Ante la complejidad de la normativa, las autoridades recomiendan a los motociclistas consultar con las secretarías de movilidad municipales antes de realizar cualquier modificación. Un simple cambio estético o mecánico, si no se reporta a tiempo, puede convertirse en un dolor de cabeza económico. La invitación es a informarse y circular tranquilos, evitando sanciones que podrían afectar el bolsillo y la movilidad diaria.












