Desde el próximo año 2026, los conductores en Colombia que sean sorprendidos manejando bajo los efectos del alcohol enfrentarán sanciones drásticas impulsadas por las autoridades de tránsito del país, con multas que podrían alcanzar los 42 millones de pesos, la pérdida de la licencia de conducción por un período de hasta diez años, inmovilización del vehículo y la obligación de realizar trabajos comunitarios, dependiendo del grado de alcoholemia detectado en pruebas que miden los miligramos de etanol por cada 100 mililitros de sangre. Estas medidas, aplicables en ciudades y carreteras de todo el territorio nacional, buscan reducir los accidentes viales causados por el alcohol, que se erige como la principal causa de siniestros, especialmente durante fines de semana y festividades.
Las multas por embriaguez oscilarán entre 90 y 720 salarios mínimos diarios legales vigentes, equivalentes aproximadamente a 5,2 millones y 42 millones de pesos, mientras que negarse a someterse a la prueba de alcoholemia se considerará una infracción grave con una sanción de 1.440 salarios mínimos diarios, cerca de 84 millones de pesos. Además, la suspensión de la licencia variará de uno a diez años, y el vehículo quedará inmovilizado entre uno y diez días hábiles, con penas agravadas en casos de reincidencia.
Grados de embriaguez y medidas escalonadas
El Código Nacional de Tránsito, fortalecido por la Ley 1696 de 2013, clasifica la embriaguez en cuatro grados según los niveles de alcohol en sangre: del 20 al 39 miligramos por 100 mililitros corresponde al grado cero, del 40 al 99 al grado uno, del 100 al 149 al grado dos, y más de 150 al grado tres, cada uno con sanciones progresivamente más severas que incluyen no solo multas y suspensiones, sino también programas de rehabilitación, acciones pedagógicas o comunitarias. Estas proyecciones para 2026 se basan en los salarios mínimos diarios legales vigentes, lo que explica su relevancia actual, en medio de controles continuos con pruebas de alcohol y drogas en vías urbanas y carreteras.
Las autoridades enfatizan la importancia de evitar el consumo de alcohol al volante y recomiendan optar por transporte alternativo para prevenir tragedias. Información proyectada por fuentes como la Revista Semana y la Secretaría de Movilidad de Ibagué subraya el impacto transformador de estas normas en la seguridad vial colombiana.












