NASA confirma luna llena en Perú para el 29 de julio de 2026

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La Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) confirmó que la luna llena de julio de 2026 ocurrirá el miércoles 29 de julio, según su calendario lunar. Este fenómeno astronómico será visible desde Perú y se enmarca dentro de la semana comprendida entre el lunes 27 de julio y el domingo 2 de agosto. Durante esa fecha, la luna se encontrará en oposición al sol en su órbita, lo que significa que su cara visible estará completamente iluminada por la luz solar.

El evento forma parte del ciclo lunar natural y se produce cuando la Tierra se sitúa aproximadamente entre el sol y la luna. La fase de cuarto menguante siguiente tendrá lugar el miércoles 5 de agosto, cerrando así el tránsito de esta etapa del satélite. La distancia de la luna a la Tierra variará a lo largo de la semana: al inicio del período, el 27 de julio, se ubicará a 404.889 kilómetros; mientras que al final, el 2 de agosto, se encontrará a 389.145 kilómetros, reflejando la naturaleza elíptica de su órbita.

Condiciones extremas en el satélite natural

La NASA también detalló las condiciones climáticas en la superficie lunar, las cuales son radicalmente diferentes a las terrestres debido a la ausencia de una atmósfera densa. La luna solo posee una exosfera, una capa de gas apenas visible que no atrapa ni difunde la energía solar, lo que provoca cambios drásticos de temperatura. En el ecuador lunar, las temperaturas alcanzan los 121 grados Celsius durante el día y caen a 133 grados bajo cero durante la noche. En los cráteres polares, donde nunca llega la luz solar directa, las temperaturas son aún más extremas, inferiores a 246 grados bajo cero.

Además, el satélite no presenta fenómenos climáticos como nieve, truenos ni nubes. Su clima está dominado por las variaciones térmicas, el impacto de rocas espaciales y la radiación solar. La exosfera lunar, al ser tan tenue, no ofrece protección contra estos elementos, lo que convierte a la luna en un entorno hostil para cualquier forma de vida tal como la conocemos. La observación de la luna llena de julio será una oportunidad para apreciar la belleza del satélite desde la Tierra, recordando las condiciones extremas que imperan en su superficie.

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