El senador Rafael Nieto Loaiza, del Centro Democrático, partido de oposición al Gobierno, defendió este jueves el derecho de los senadores Iván Cepeda e Isabel Zuleta, del Pacto Histórico, a deliberar y votar el proyecto de ley de sometimiento a la justicia, aprobado en primer debate tras una sesión de casi diez horas en comisiones. En una publicación en su cuenta de la red social X, Nieto calificó como una “soberana tontería” el argumento de que ambos congresistas debían declararse impedidos por haber participado en diálogos con grupos armados, y advirtió que los impedimentos legislativos no deben ser utilizados como “instrumentos políticos para silenciar a los contradictores”.
La discusión se dio en el marco del primer debate del proyecto, iniciativa central de la política de seguridad del presidente Gustavo Petro, que fue aprobado con 28 artículos. Entre los cambios más significativos, la vigencia de la norma se redujo de diez años, como estaba en la propuesta original, a cuatro años, coincidiendo con el período presidencial. Además, se aumentó la pena mínima por lavado de activos de uno a tres años de prisión efectiva antes de acceder a la libertad condicional, y se estableció una reducción máxima de pena del 30 % para integrantes ordinarios en casos de reclutamiento forzado de menores, y del 10 % para quienes hayan ejercido mando o jefatura. El proyecto, cuya ponencia fue coordinada por el senador Hernán Cadavid y basada en un borrador de los Ministerios de Justicia y del Interior, no contempla negociaciones políticas con grupos armados sino procesos de sometimiento a la justicia ordinaria, dejando la fijación de condiciones exclusivamente al Congreso y restringiendo la negociación con voceros criminales solo al cronograma operativo para desarme, entrega de bienes y liberación de menores.
Defensa de la participación de las minorías
Nieto, quien se ha caracterizado por su postura crítica frente al Gobierno, fue contundente al rechazar lo que considera un intento de exclusión política. “Los impedimentos no son, no deben ser, instrumentos políticos para silenciar a los contradictores. Usarlos con ese propósito no solo es contrario al espíritu de la norma, sino además es antidemocrático y va en contra de la naturaleza misma del Congreso”, escribió el senador. Y agregó: “El argumento de que Cepeda o Zuleta estaban impedidos para deliberar y votar el proyecto de ley de sometimiento porque participaron en diálogos con grupos violentos constituye, además, un pésimo antecedente. Es una soberana tontería que impediría que precisamente quienes tienen alguna experiencia o conocimiento de una materia puedan participar en la redacción y votación de esos proyectos”.
“¿En adelante un congresista debe declararse impedido porque en el pasado estudió o trabajó sobre una materia que desarrolla un proyecto de ley? Es una soberana tontería que impediría que precisamente quienes tienen alguna experiencia o conocimiento de una materia puedan participar en la redacción y votación de esos proyectos”.
Rafael Nieto Loaiza, senador del Centro Democrático
El senador, además, hizo una reflexión sobre el respeto a las minorías en democracia: “En una democracia siempre debe actuarse respetando a las minorías y sus derechos. Y cuando se es mayoría, hay que decidir considerando la forma en que quisiéramos que nos trataran si fuéramos minoría. Una regla ética y política que, desafortunadamente, se olvida con frecuencia”. En un mensaje dirigido a los sectores más radicales, Nieto concluyó: “Una reflexión final: los bodegueros y fanáticos de extrema derecha se comportan como los de la extrema izquierda que tanto dicen combatir. A veces peor”.
El proyecto de ley de sometimiento a la justicia, que deberá continuar su trámite en el Congreso, también incluyó un parágrafo que exige un aporte detallado a la verdad y colaboración con las autoridades judiciales como requisito para acceder a beneficios punitivos, y establece que la Defensoría del Pueblo deberá prestar asistencia jurídica a las víctimas de violencia sexual durante los procesos de juzgamiento. La defensa de Nieto a sus colegas del Pacto Histórico, en un ambiente político polarizado, abre un debate sobre los límites de los impedimentos legislativos y el derecho a la participación de los congresistas con experiencia en las materias que discuten.










