Kevin Arley Acosta, un niño de siete años con hemofilia, falleció el 9 de febrero de 2026 en el Hospital de Palestina, en el Huila, tras más de 24 horas de agonía por una hemorragia provocada por una caída en bicicleta. Su muerte se atribuye a la falta de medicamento suministrado por Nueva EPS, la entidad promotora de salud intervenida por el Gobierno de Gustavo Petro, lo que generó inmediatas reacciones de figuras políticas como el expresidente Álvaro Uribe Vélez, líder del Centro Democrático, y otros opositores como David Luna, Paloma Valencia, María Fernanda Cabal y Katherine Miranda.
La madre del menor, Yudy Katerine Pico, relató que desde diciembre de 2025 la EPS había notificado que no cubriría el medicamento esencial para tratar la hemofilia de su hijo. Tras la caída, Kevin presentó sangrado profuso por nariz y oído, pero el personal médico y administrativo del hospital negó la entrega del fármaco y el traslado a Bogotá por falta de autorización de la EPS y disponibilidad de camas. Yudy denunció que lo único que le decían era que tocaba esperar la aprobación y camas disponibles, culpando directamente a las directivas de la EPS y a la burocracia por la tragedia.
Indignación política y debate nacional
El caso de Kevin ha encendido un debate nacional sobre las irregularidades en el sistema de salud colombiano, especialmente en la atención de enfermedades crónicas, en un contexto donde la Procuraduría ya había alertado en diciembre de 2025 sobre el riesgo de vidas por falta de acceso a tratamientos. La intervención de Nueva EPS por el Gobierno Petro ha sido señalada por la oposición como el origen del desabastecimiento de medicamentos, mientras las explicaciones oficiales han sido cuestionadas por responsabilizar a la familia en lugar de a las instituciones.
“Kevin es el tema de dolor y reflexión en las familias de Colombia”
Álvaro Uribe Vélez, expresidente y líder del Centro Democrático
“Ellos no hicieron nada”
Yudy Katerine Pico, madre del menor
“Lo único que me decían era que tocaba esperar a que la EPS autorizara y que hubiera camas disponibles porque en ningún lado las había”
Yudy Katerine Pico, madre del menor
“A Kevin lo asesinó la ideología, lo mató la arrogancia de este gobierno, perdón pero esto se tiene que decir con claridad”
David Luna, candidato presidencial
“Presidente, tenga humanidad. Kevin era un niño. Los niños juegan y montan bicicleta. La pregunta no es por qué se cayó, sino por qué no recibió su medicamento a tiempo. Culpar a su madre no es justicia. No más mezquindad!”
Paloma Valencia, representante del Centro Democrático
“Kevin, niño de solo 7 años, murió esperando desde diciembre un medicamento para tratar su hemofilia, que no le despachó Nueva EPS. Pero este par de miserables pretenden responsabilizar a la mamá del niño por su muerte. Se nota que no les importa la vida de Kevin ni la de nadie”
María Fernanda Cabal, senadora
“Presidente @petrogustavo no sea cínico e indolente!! Kevin no murió por montar bicicleta, murió porque Uds no le suministraron el medicamento esencial para vivir desde el año pasado!! Y así hay muchos más!!! Uds acabaron el sistema de salud!!!”
Katherine Miranda, congresista
La muerte de Kevin Arley Acosta no solo representa un dolor inmenso para su familia, sino un llamado urgente a reflexionar sobre la responsabilidad compartida entre instituciones y familias en la atención médica, en medio de un sistema de salud que enfrenta graves cuestionamientos por desabastecimientos y demoras burocráticas que ponen en jaque vidas inocentes.















