Un niño de siete años identificado como Mateo sobrevivió milagrosamente tras permanecer más de 24 horas atrapado bajo los escombros de un edificio colapsado en La Guaira, Venezuela, luego del terremoto del pasado 24 de junio. Su madre, Emy, lo cubrió con su cuerpo durante el derrumbe y perdió la vida protegiéndolo. El rescate se produjo a las 2:30 de la madrugada del 25 de junio, cuando rescatistas encontraron al menor consciente, llorando y moviendo sus articulaciones, lo que permitió su rápida extracción.
El edificio se derrumbó piso por piso en cuestión de segundos, dejando atrapados a la madre y al niño. El padre, quien logró bajar por el shock inicial, recuerda que al llegar al tercer piso se dio cuenta de que su esposa y su hijo no lo seguían. Según relató la tía del menor, Marinel Andreina, quien reside en Cali desde hace ocho años, el hombre carga con una profunda culpa: “Está vivo, ahora que nosotros hablamos con él, pues él tiene una carga mental y dice que siente que fue de su culpa, porque ahí adentro los olvidó”. Ella misma explicó que el padre “dice que él solo se salió de la casa y ya cuando iba bajando, al tercer piso recordó que ellos no venían con él, pero ya venían todos descendiendo detrás de él y tenían que salir”.
Condiciones extremas y réplicas que complican los rescates
La Guarra enfrenta una crisis humanitaria agravada por el sismo: no hay agua potable ni energía eléctrica, y el personal sanitario trabaja con apenas pocas horas de descanso. Las réplicas del terremoto y la falta de maquinaria pesada dificultan el levantamiento de escombros, lo que retrasa la búsqueda de otras personas atrapadas. La familia exige acelerar estas labores para encontrar a más víctimas. Marinel Andreina señaló con crudeza: “El país no estaba para asumir una tragedia de esta magnitud”. La abuela del niño, quien trabaja en el área de salud, fue la primera familiar en verlo tras el rescate.
“No es mucho lo que podemos hacer desde acá, pero al menos podemos ayudar y orar”.
Marinel Andreina, tía del menor y organizadora de la colecta en Cali
Desde Cali, la familia ha organizado una colecta de ayuda en el barrio Marroquín. Se reciben alimentos no perecederos, agua, analgésicos y ropa para niños en el centro de acopio ubicado en la carrera 26M #93-25, barrio Marroquín 1, almacén Intimas. Marinel, quien viajó a Venezuela en abril para renovar documentos y ver a su hermana —la última vez que la vio con vida—, coordina el esfuerzo desde la distancia mientras espera noticias que lleguen con cuentagotas debido a la intermitencia de las comunicaciones. La tragedia ha dejado a un padre sumido en la culpa, a un niño que milagrosamente sobrevive y a una comunidad que clama por más recursos para seguir buscando vida entre los escombros.












