**Niño es rescatado con vida tras 32 horas bajo escombros en sur de Cali**

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Un milagro se gestó en las entrañas del sector Cuarto de Legua, en el sur de Cali, cuando un menor de edad fue rescatado con vida tras permanecer 32 horas atrapado bajo los escombros de una vivienda que colapsó durante el terremoto que sacudió el occidente de Colombia el pasado lunes. El hallazgo, ocurrido la noche del martes 12 de agosto, fue posible gracias a la incansable labor de los perros entrenados de la Cruz Roja, cuyos ladridos se convirtieron en la única luz de esperanza en medio de la devastación.

Roger Casas, coordinador del grupo de rescate con perros de la Cruz Roja en el Valle del Cauca, relató que las tareas de búsqueda se intensificaron tras el sismo, priorizando la llamada «ventana de oro» de 48 a 72 horas, lapso crítico para hallar sobrevivientes. En medio de la ansiedad de los familiares y la desesperación de los vecinos que intentaban ayudar, los binomios de rescatistas y canes lograron mantener la calma y la concentración necesarias para leer las señales de los animales. Fue precisamente un perro entrenado quien marcó el punto de inflexión al ladrar insistentemente en un punto específico de los escombros, guiando a los equipos hacia el lugar exacto donde se encontraba el menor, aislado y sin compañía, sin agua ni alimento.

Una labor de comunidad y precisión canina

El rescate no fue un evento aislado. Según detalló Casas, los perros de la Cruz Roja realizaron más de 13 “marcaciones” en distintos puntos de la ciudad, cada una de ellas una señal de vida potencial que movilizó a los equipos de emergencia. En el caso del sector Cuarto de Legua, la marcación del can no solo indicó la presencia del niño, sino que permitió a los rescatistas coordinar la remoción de escombros de manera quirúrgica, evitando un colapso mayor. La comunidad, que inicialmente dificultaba las operaciones por su afán de colaborar, finalmente se integró en una cadena humana que facilitó la extracción del menor, demostrando que la solidaridad y la técnica pueden converger en los momentos más críticos.

«Fue una labor ardua de toda la comunidad»

Roger Casas, coordinador del grupo de rescate con perros de la Cruz Roja en el Valle del Cauca

Este rescate se erige como un testimonio de la eficacia de los protocolos de búsqueda y rescate en desastres, donde la coordinación entre los equipos especializados y la ciudadanía resulta vital. Mientras las autoridades continúan evaluando los daños estructurales en Cali y otras zonas afectadas por el terremoto, la imagen del niño siendo extraído de entre el polvo y la piedra, gracias al olfato y la tenacidad de un perro, permanece como un recordatorio de que la vida, incluso bajo toneladas de concreto, siempre encuentra una rendija para abrirse paso.

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