Lucas Murillo, el niño de siete años que fue sometido a una compleja cirugía de corazón, ha dado una noticia que llena de esperanza a su familia y a todo el país. En un video difundido el sábado 26 de septiembre, el menor informó que logró superar las primeras 72 horas críticas posteriores a la operación y que ya comenzó su proceso de rehabilitación. La cirugía, realizada el 21 de septiembre en la Fundación Cardiovascular de Colombia, ubicada en Floridablanca, Santander, fue un procedimiento de Fontan extracardiaca fenestrada, diseñado para mejorar el flujo de sangre hacia los pulmones y reducir el esfuerzo del corazón.
El pequeño, oriundo de Cúcuta, fue operado para corregir una condición cardíaca congénita que requería una intervención quirúrgica de alta complejidad. Previo a la cirugía, los médicos evaluaron dos alternativas: el procedimiento de Fontan o un trasplante cardíaco, según recordó el padre del menor, Luis Murillo. La familia había solicitado ayuda pública para acceder al tratamiento, lo que llevó al presidente Abelardo de la Espriella a intervenir personalmente para agilizar la atención. Ahora, Lucas ha superado el período más delicado y muestra una evolución favorable.
“Estoy bien, ya me hicieron la cirugía”
En el mensaje que compartió a través de redes sociales, Lucas Murillo se mostró tranquilo y optimista. “Buenas noches, pues estoy bien y ya me hicieron la cirugía. También me duele un poco, pero un doctor me pone medicamento; con eso me siento bien”, afirmó el menor, evidenciando su fortaleza pese a su corta edad. El niño también detalló las primeras actividades de su rehabilitación: “También hago terapia y también me ponen a caminar. También como por la boca. Pronto voy a ir allá a Cúcuta”, agregó, dejando entrever su deseo de regresar a su ciudad natal.
«Buenas noches, pues estoy bien y ya me hicieron la cirugía. También me duele un poco, pero un doctor me pone medicamento; con eso me siento bien»
Lucas Murillo, paciente
La madre del menor, Andrea García, no ocultó su alegría por la evolución de su hijo. “Nosotros estamos muy contentos de ver pues cómo ha sucedido las cosas”, expresó en declaraciones difundidas por medios locales. García también relató detalles emocionantes del despertar de Lucas tras la operación: “Ayer ya estaba despierto, me miraba, me decía: ‘Mamá, tengo sed’”. Según la madre, el niño salió de cirugía extubado, sin necesidad de respiración asistida, consciente y en capacidad de hablar.
El superar las primeras 72 horas era considerado un hito crítico debido a la complejidad de la intervención, que implicó modificar la anatomía cardíaca del menor. Ahora, con Lucas iniciando terapias de rehabilitación que incluyen caminar y la alimentación por vía oral, el pronóstico se torna alentador. La familia, que recorrió un camino lleno de angustia antes de lograr la atención médica, hoy celebra cada pequeño avance de un niño que, con su propia voz, ha querido compartir su lucha y su recuperación.










