Un conmovedor y multitudinario homenaje se llevó a cabo en las últimas horas en el coliseo del municipio de Aranzazu, donde cientos de personas se congregaron para darle el último adiós a Jorge Andrés Velásquez, el soldado profesional oriundo de esta localidad caldense que perdió la vida en cumplimiento de su deber. El joven militar, quien prestaba su servicio en el Batallón de Ingenieros N°8 «Wolves», falleció durante el desarrollo de operaciones militares en zona rural del departamento del Cauca, según fue confirmado por las autoridades castrenses.
La ceremonia, que inició a las 10:00 a.m. de este jueves, contó con la presencia del secretario de Gobierno de Caldas y su homólogo de Aranzazu, quienes encabezaron la delegación oficial que acompañó a la familia del soldado en este difícil momento. Durante el acto fúnebre, se rindieron los honores militares correspondientes a su rango y se exaltó la entrega y el sacrificio del uniformado, cuyo nombre quedará inscrito en la memoria del departamento. Las banderas ondearon a media asta en señal de duelo mientras los asistentes, entre los que se encontraban compañeros de armas, amigos y la comunidad en general, mostraban su apoyo incondicional a los deudos.
Un legado de sacrificio y servicio
Jorge Andrés Velásquez, quien era ampliamente conocido y querido en Aranzazu, dedicó su vida a la defensa de la seguridad nacional. Su trayectoria en el Ejército Nacional, particularmente en el Batallón de Ingenieros N°8, lo llevó a participar en misiones de alto riesgo en las complejas geografías del Cauca, donde perdió la vida. Las autoridades militares han expresado su solidaridad con la familia del soldado y han destacado que su muerte no será en vano, reafirmando el compromiso de las fuerzas con la pacificación del territorio. El alcalde del municipio manifestó públicamente su pesar y decretó un día de duelo local en señal de respeto.
«Parte de nuestras entrañas se va con él, pero su ejemplo de valentía y servicio a la patria permanecerá para siempre en el corazón de los aranzaceños».
José Ignacio Cardona, Alcalde de Aranzazu, durante la ceremonia
El sepelio se cumplió posteriormente en el cementerio municipal, donde sus restos fueron sepultados entre una caravana de honores y el dolor palpable de una comunidad que lo despide como a un héroe. La Secretaría de Gobierno departamental, en nombre del gobernador de Caldas, reiteró su respaldo a la familia y anunció que se brindará el acompañamiento institucional necesario para el trámite de los beneficios a los que tienen derecho como familiares de un soldado caído en servicio. La imagen del ataúd envuelto en la bandera tricolor será, sin duda, un recordatorio imborrable del costo humano que implica la búsqueda de la paz en Colombia.












