Los estados financieros de Nueva EPS, la aseguradora con mayor número de afiliados en Colombia con 11,8 millones de personas, revelan un deterioro patrimonial que pasó de positivo a negativo en 11,9 billones de pesos entre 2022 y 2024, una cifra que expertos advierten podría ser solo la punta del iceberg de una crisis sistémica que aún no se conoce en su totalidad, al no haberse publicado los datos correspondientes a 2025 y lo que va de 2026. La información, conocida esta semana tras un fallo del Tribunal Administrativo de Cundinamarca que obligó a la aseguradora a publicar sus cuentas, muestra que el patrimonio de la entidad pasó de un saldo positivo de 0,49 billones de pesos en 2022 a un déficit de 11,9 billones en 2024, superando incluso el acumulado de todas las demás EPS del país, que en conjunto registraron un patrimonio negativo de 9,74 billones de pesos en el mismo año.
El exministro de Salud y director de Así Vamos en Salud, Augusto Galán, advirtió que la situación real podría ser aún más grave cuando se conozcan las cifras de 2025 y los primeros meses de 2026. “No es posible dar cifras estimativas, pero el comportamiento del sector, como el cierre de los servicios a los usuarios de esta aseguradora por parte de varias clínicas y hospitales durante el 2025, nos puede decir que seguramente veamos, cuando se conozcan las cifras, un mayor hueco en las finanzas de la Nueva EPS”, señaló Galán. El exministro comparó la crisis con una falla multisistémica en medicina, donde confluyen dificultades de acceso a servicios y medicamentos, problemas de flujo de recursos, falta de claridad en las cuentas y una crisis de gobernabilidad y gobernanza del sistema.
Las cifras revelan una radiografía alarmante del sistema de salud colombiano. Mientras que en 2022 Nueva EPS reportaba un patrimonio positivo de 0,49 billones de pesos, para 2024 el déficit ya superaba los 11,9 billones, una cantidad mayor al acumulado de todas las demás EPS del país, que en conjunto sumaban 9,74 billones de pesos negativos. En el primer trimestre de 2026, el patrimonio negativo de las demás EPS, sin incluir a Nueva EPS, alcanzó los 18,22 billones de pesos, de los cuales 12,89 billones corresponden a entidades que se encuentran bajo intervención. Los ingresos ordinarios de Nueva EPS en 2024 fueron de 22,2 billones de pesos, mientras que el costo de prestación de servicios ascendió a 26,4 billones, generando una pérdida de 4,8 billones de pesos.
Una crisis que se profundiza
El panorama se agrava al considerar que el déficit total del sistema de salud se estima en más de 41 billones de pesos, una cifra que ni siquiera los planes de emergencia del Gobierno logran cubrir. Incluso los planes de asumir 11 billones de pesos de deuda y el plan de choque de 10 billones de pesos solo alcanzarían a cubrir la mitad del déficit estimado. En el primer trimestre de 2026, el patrimonio negativo de las demás EPS, sin incluir a Nueva EPS, ya alcanzaba los 18,22 billones de pesos, de los cuales 12,89 billones corresponden a entidades intervenidas. El resultado operacional negativo de estas otras aseguradoras en el mismo período fue de 2 billones de pesos.
Una falla multisistémica
Augusto Galán, exministro de Salud y director de Así Vamos en Salud, describió la situación del sistema de salud colombiano como una falla multisistémica. “Este paciente está dando síntomas de lo que en medicina llamamos una falla multisistémica. Hay dificultades de acceso a la prestación de los servicios, de acceso a medicamentos. Hay dificultades de flujo de recursos, la circulación no funciona. Hay dificultades para aclarar las cuentas. Hay problemas de gobernabilidad y de gobernanza del sistema”, explicó Galán. El experto señaló que el comportamiento del sector durante 2025, con el cierre de servicios a los usuarios de Nueva EPS por parte de varias clínicas y hospitales, anticipa que cuando se conozcan las cifras de ese año, el hueco financiero será aún mayor.
Las cifras disponibles muestran que en 2024 los ingresos ordinarios de Nueva EPS fueron de 22,2 billones de pesos, mientras que el costo de prestación de servicios alcanzó los 26,4 billones, generando una pérdida de 4,8 billones de pesos. El déficit de esta aseguradora ya superaba el acumulado de todas las demás EPS en 2024, que sumaban 9,74 billones de pesos negativos. En el primer trimestre de 2026, el patrimonio negativo de las demás EPS, sin contar a Nueva EPS, llegó a 18,22 billones de pesos, de los cuales 12,89 billones corresponden a entidades intervenidas. El resultado operacional negativo de estas otras aseguradoras en el mismo período fue de 2 billones de pesos.
El sistema en cuidados intensivos
La crisis no se limita a las finanzas. Las quejas y reclamos de los usuarios, medidos a través de las PQRS, alcanzaron su nivel más histórico en 2025, con 2.182.211 solicitudes, lo que representa una tasa de 421,99 por cada 10.000 afiliados. En 2022, esa cifra era de 1.247.137 quejas, con una tasa de 242,7 por cada 10.000 afiliados. Las principales quejas incluyen la negación de citas, servicios autorizados no prestados y falta de medicamentos. Más de 755 municipios del país tienen más del 50% de sus afiliados en EPS que se encuentran intervenidas, lo que evidencia una concentración de riesgo que, según los analistas, hace inviable la liquidación de estas entidades.
“Este paciente está dando síntomas de lo que en medicina llamamos una falla multisistémica. Hay dificultades de acceso a la prestación de los servicios, de acceso a medicamentos. Hay dificultades de flujo de recursos, la circulación no funciona. Hay dificultades para aclarar las cuentas. Hay problemas de gobernabilidad y de gobernanza del sistema”
Augusto Galán, exministro de Salud y director de Así Vamos en Salud
El déficit total del sistema de salud se estima en más de 41 billones de pesos, una cifra que supera con creces los planes de emergencia del Gobierno. Incluso los planes de asumir 11 billones de pesos de deuda y el plan de choque de 10 billones de pesos solo cubrirían la mitad del déficit estimado. Ana María Vesga, presidenta de Acemi, afirmó que la primera tarea del nuevo Gobierno, que asumirá el 7 de agosto de 2025, será realizar un diagnóstico forense del sistema para conocer la situación completa antes de definir cualquier medida. Santiago González, analista para la Región Andina de FrontierView, señaló que el sistema perdió capacidad de absorber el cierre simultáneo de EPS, y advirtió que más de 755 municipios tienen más del 50% de sus afiliados en entidades intervenidas, lo que hace inviable cualquier proceso de liquidación masiva.
La crisis financiera se explica en gran medida por la insuficiencia de la Unidad de Pago por Capitación (UPC), que no alcanza a cubrir los costos reales de la atención en salud. En el caso de Nueva EPS, los ingresos ordinarios en 2024 fueron de 22,2 billones de pesos, mientras que el costo de prestación de servicios alcanzó los 26,4 billones, generando una pérdida de 4,8 billones de pesos. Este desbalance se replica en el resto del sistema: en el primer trimestre de 2026, el resultado operacional negativo de las demás EPS fue de 2 billones de pesos. El déficit total del sistema se estima en más de 41 billones de pesos, una cifra que, según los expertos, requiere un diagnóstico forense antes de tomar cualquier decisión.
El próximo Gobierno frente al abismo
El próximo Gobierno, que asumirá el 7 de agosto de 2025, se enfrenta a un escenario crítico. Ana María Vesga, presidenta de Acemi, afirmó que la primera tarea de la nueva administración será conocer la situación completa del sistema mediante un análisis forense. Los expertos advierten que liquidar EPS no es viable debido a la concentración de afiliados en entidades intervenidas: más de 755 municipios tienen más del 50% de sus afiliados en EPS que ya están bajo control del Estado. Santiago González, analista para la Región Andina de FrontierView, señaló que el sistema perdió capacidad de absorber el cierre simultáneo de EPS, lo que hace aún más compleja cualquier solución.
Augusto Galán propuso como primera medida estabilizar el sistema concentrando los recursos en los pacientes de mayor complejidad y atendiendo la situación financiera de las Instituciones Prestadoras de Salud (IPS), antes de discutir reformas estructurales o posibles liquidaciones. El próximo Gobierno, que asumirá el 7 de agosto de 2025, deberá realizar un diagnóstico forense del sistema antes de definir cualquier medida, según coinciden los expertos. La crisis, que ya se manifiesta en el aumento histórico de quejas y reclamos, con más de 2,1 millones de PQRS en 2025, y en la concentración de afiliados en EPS intervenidas en más de 755 municipios, no tiene una solución sencilla ni inmediata.












