Nueva EPS suspendió terapias a dos hermanos con distrofia en Bucaramanga

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Desde enero de 2026, los hermanos Jhon Anderson Colmenares Vargas, de 39 años, y Jordan Colmenares Vargas, de 32 años, pacientes con distrofia muscular de Duchenne en Bucaramanga, enfrentan una crítica situación tras la suspensión unilateral de sus terapias y medicamentos esenciales por parte de la Nueva EPS. La interrupción, que ya supera los tres meses, ha dejado a estos dos hombres, que son cuadripléjicos y dependen de asistencia total para actividades básicas como el baño, las aspiraciones y la administración de tratamientos, sin acceso a fisioterapia, terapia respiratoria y fonoaudiología, servicios que requieren a diario para manejar su enfermedad genética degenerativa.

Ruth Vargas Díaz, madre de los afectados, denunció que la EPS suspendió los servicios sin previo aviso, pese a que la patología exige atención continua. “Yo veo que esto es un atentado contra mis hijos. Ellos tienen que hacerse todos los días las terapias físicas, respiratorias, fonoaudiología”, declaró visiblemente consternada. Por su parte, el padre, Jaime Colmenares, expresó su desesperación al preguntar: “¿Quién puede obligar a la Nueva EPS a cumplir? Porque nos vemos de verdad desamparados”. La familia ha agotado múltiples instancias legales y administrativas: presentaron derechos de petición, una tutela y solicitudes ante la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo, sin lograr la reanudación de los servicios.

Acciones judiciales sin resultados concretos

La situación ha escalado al ámbito judicial, donde dos despachos distintos han emitido al menos once incidentes de desacato contra la Nueva EPS, que incluyen multas y órdenes de arresto. Sin embargo, estas medidas no han sido suficientes para obligar a la entidad a restablecer la atención. Durante el periodo sin terapias ni medicamentos, la madre señaló que sus hijos han enfrentado episodios críticos de salud, lo que agrava aún más su condición ya delicada. La distrofia muscular de Duchenne, enfermedad genética que provoca debilidad y pérdida progresiva de la función muscular, deja a los hermanos en un estado de vulnerabilidad extrema que requiere acompañamiento médico ininterrumpido.

Uno de los pacientes, al considerar agotadas las vías institucionales, pidió la intervención directa del presidente de la República, Abelardo De La Espriella. Este caso se suma a otras denuncias contra la Nueva EPS durante 2026 por incumplimientos en procedimientos médicos. Un ejemplo reciente es el del niño Lucas Francesco Murillo García, quien padece una cardiopatía congénita en Cúcuta y logró que su caso fuera resuelto en septiembre de 2026, tras la intervención presidencial. La familia Colmenares Vargas espera que la EPS informe a la brevedad cuándo restablecerá integralmente los servicios, mientras la angustia crece con cada día sin atención. Mientras tanto, la comunidad de pacientes y familiares observa con atención este nuevo capítulo de una crisis que evidencia las fallas del sistema de salud ante enfermedades huérfanas y de alto costo.

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