La selección nacional de Nueva Zelanda ha clasificado a su tercera Copa del Mundo de fútbol, que se disputará en 2026 en Estados Unidos, Canadá y México, tras quedar encuadrada en el Grupo G junto a Bélgica, Egipto e Irán. Este logro se concretó a través de la Confederación de Fútbol de Oceanía (OFC) y un repechaje intercontinental, impulsado por el aumento de participantes en el torneo. Los All Whites debutarán el 16 de junio ante Irán, seguirán el 21 de junio contra Egipto y cerrarán la fase de grupos el 26 de junio frente a Bélgica, con dos de sus partidos programados en Canadá.
Esta será la tercera participación mundialista de Nueva Zelanda, que en ediciones anteriores dejó marcas memorables aunque sin avanzar más allá de la fase de grupos. En España 1982, compartieron grupo con Brasil, Escocia y la Unión Soviética, sumando cero puntos, dos goles a favor y doce en contra, para quedar eliminados en la primera ronda. Ocho años después, en Sudáfrica 2010, lograron un hito al empatar sus tres encuentros en el Grupo F ante Italia, Paraguay y Eslovaquia, cosechando tres puntos e invictos, aunque también despedidos tempranamente.
Objetivos y rivales en el Grupo G
El objetivo principal de Nueva Zelanda en esta edición es conseguir su primera victoria en un Mundial, algo que se les ha resistido históricamente. En el Grupo G, Bélgica es la única que ha avanzado previamente de fase entre sus rivales, lo que plantea un desafío mayúsculo pero no imposible, ya que existe la posibilidad de clasificar como uno de los mejores terceros. La clasificación oceánica llegó vía OFC y repechajes contra selecciones asiáticas, destacando que el mejor resultado de la región lo ostenta Australia, que alcanzó octavos de final en Alemania 2006 y Catar 2022.
Con este sorteo, Nueva Zelanda regresa al escenario mundial cuatro años después de su última ausencia, motivados por el formato ampliado del torneo y la oportunidad de hacer historia en el verano norteamericano.















