Nuevo aditivo promete biodegradar plásticos en Colombia sin dejar microplásticos

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Una tecnología que promete revolucionar la forma en que los plásticos convencionales se degradan en el medio ambiente ha llegado al mercado colombiano. Se trata del aditivo RAWS, siglas en inglés de «Return to Air, Water and Soil» (Retorno al Aire, Agua y Suelo), el cual se incorpora a resinas como el polietileno (PE), polipropileno (PP) y tereftalato de polietileno (PET) para acelerar su biodegradación sin dejar microplásticos. La compañía colombiana GROBMA SAS, liderada por su gerente general, Sebastián Montejo, y su fundador, Juan Camilo Montejo, es la encargada de comercializar esta solución desarrollada por RAWS Americas, tras 15 años de búsqueda de alternativas sostenibles para mitigar el impacto de los residuos plásticos.

La incorporación de RAWS en Colombia coincide con la entrada en vigor de nuevas y más estrictas regulaciones ambientales, como la Ley 2232 de 2022 y la Resolución 0803 de 2024, que imponen obligaciones para reducir la persistencia de los plásticos en ríos, suelos y océanos. El aditivo, que representa solo el 1% del proceso de fabricación, no requiere modificar la resina base, la maquinaria ni los proveedores habituales, y es compatible con resina reciclada posconsumo (PCR), lo que facilita su adopción por parte de la industria. Según la información suministrada por la empresa, el mecanismo de acción, denominado Asimilación Térmica Aleatoria, se activa con temperaturas superiores a los 25 grados centígrados y la humedad superficial, reduciendo el peso molecular del polímero para que bacterias naturales lo digieran, sin generar microplásticos.

Proceso de validación y aplicaciones

La tecnología RAWS ha sido sometida a rigurosos procesos de validación científica, incluyendo ensayos de laboratorio en entidades acreditadas ante la ONAC y el ILAC, y certificaciones que respaldan su desempeño bajo la norma ISO 15985:2014, que mide la biodegradación anaeróbica y la desintegración. La empresa sostiene además que el aditivo es apto para el contacto con alimentos, lo que amplía su potencial de uso en productos como películas agrícolas, envases y artículos de plástico durable. El proceso completo se describe como una secuencia que va desde la despolimerización y fragmentación, pasando por la biodegradación, hasta la mineralización completa, donde el carbono del polímero se convierte en dióxido de carbono, agua y sal.

GROBMA SAS, con 15 años de experiencia en el sector, lidera la introducción de esta tecnología al mercado local, ofreciendo a los fabricantes una alternativa para cumplir con las nuevas exigencias ambientales. No obstante, las afirmaciones sobre la biodegradación y la ausencia de microplásticos provienen exclusivamente del fabricante, RAWS Americas, y de la propia GROBMA SAS, por lo que se recomienda una validación independiente para confirmar estos resultados en las condiciones específicas del entorno colombiano.

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