Un nuevo frente frío se aproxima al Caribe colombiano, lo que mantendrá lluvias intensas y mar de leva hasta el domingo, con ráfagas de viento más fuertes previstas entre el viernes y el sábado especialmente en Córdoba y Sucre, según advirtieron los meteorólogos Mirovan Sverko y Daniel Useche del Ideam, junto con la Dirección General Marítima. Esta situación, que inicia hoy 4 de febrero, afecta principalmente el litoral sur y centro del Caribe, el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, las islas Cayos del Norte, el sur de Córdoba, la Sierra Nevada de Santa Marta, así como los departamentos de Sucre, Bolívar, Magdalena, Atlántico, Cesar y La Guajira.
El oleaje alcanzará alturas entre 2 y 4 metros, mientras que las ráfagas de viento oscilarán entre 27 y 50 kilómetros por hora inicialmente, reduciéndose luego a 22 y 44 kilómetros por hora hacia el sábado. Estas condiciones derivan de la influencia indirecta de un frente frío proveniente del norte y la interacción de sistemas frontales, en una atmósfera inestable agravada por un sistema frontal anterior que permanece estacionario en el mar Caribe.
Restricciones y riesgos para la navegación y comunidades
Las autoridades marítimas han impuesto restricciones en actividades de riesgo, recomendando precaución a pescadores y operadores turísticos. El Ideam atribuye estas lluvias a la interacción de dichos sistemas frontales, con monitoreo constante por parte del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos y entidades de gestión del riesgo. En este contexto, se reactivan alertas por posibles crecientes súbitas en ríos y quebradas, impactando la navegación, la pesca y el turismo, en una época habitualmente seca.
“El sistema ha perdido fuerza y actualmente permanece estacionario en el mar Caribe, pero sigue generando nubosidad y lluvias aisladas”
Daniel Useche, meteorólogo del Ideam
Las recientes lluvias en la zona ya habían causado emergencias, inundaciones y afectaciones a poblaciones, por lo que este nuevo pronóstico subraya la necesidad de vigilancia y preparación ante los efectos climáticos persistentes en el Caribe colombiano.















