La Diócesis de San José del Guaviare y la Delegación para las relaciones Iglesia-Estado de la Conferencia Episcopal de Colombia emitieron un comunicado conjunto exigiendo a las disidencias de las Farc, lideradas por Néstor Gregorio Vera Fernández alias Iván Mordisco y Alexánder Díaz alias Calarcá, que detengan la violencia en el departamento del Guaviare y respeten el derecho internacional humanitario. Esta petición surge tras intensos enfrentamientos en la zona rural del municipio de El Retorno, en el sur de Colombia, que según reportes recientes del Ejército Nacional han dejado al menos 30 personas muertas, incluyendo más de 10 menores de edad, y han generado el desplazamiento de al menos 90.000 personas en la región.
Los obispos Monseñor Jesús Alberto Torres Ariza, de la Diócesis de San José del Guaviare, y Monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, delegado para las relaciones Iglesia-Estado de la Conferencia Episcopal, condenaron los hechos con profunda consternación, destacando que estos choques entre facciones de las disidencias se deben a la disputa por el control de rutas estratégicas ligadas a economías ilícitas. El municipio de El Retorno tiene un historial de violencia por estas rivalidades entre estructuras ilegales, lo que ha escalado recientemente generando zozobra, confinamiento y desplazamiento de comunidades indígenas y campesinas, además de una alta victimización de la población civil.
Llamado urgente al cese de hostilidades
En su mensaje, los líderes eclesiásticos reiteraron que estas confrontaciones solo provocan mayor sufrimiento, pérdida de vidas de combatientes y no combatientes, y un clima de miedo que impide la vida en armonía. Exigieron a los involucrados comprometerse con el respeto a los principios del derecho humanitario, garantizando la protección de la población civil, ya severamente afectada, así como de heridos y retenidos durante los combates. Informes de inteligencia militar citados por Caracol Radio revelan que las disidencias de alias Calarcá han operado rutas en 2024 entre Antioquia —municipios como Anorí, Tarazá, Briceño, Campamento y Angostura—, Tibú en Norte de Santander, y Bogotá, lo que agrava el conflicto en la zona.
“Recibimos con profunda consternación la noticia de los graves hechos que condujeron a la pérdida de la vida de un grupo numeroso de personas en el municipio de El Retorno. Nos unimos al llamado del Santo Padre León XIV por una paz desarmada y desarmante”.
Monseñor Jesús Alberto Torres Ariza, obispo de San José del Guaviare, y Monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria, delegado para las relaciones Iglesia-Estado de la Conferencia Episcopal
“Tal como lo hemos dicho en reiteradas ocasiones, estas confrontaciones no causan sino mayor sufrimiento de la población, alta victimización, confinamiento y desplazamiento de comunidades indígenas y campesinas, así como la pérdida de la vida de combatientes y no combatientes, y crea un clima de miedo que impide la vida ciudadana en armonía y tranquilidad”.
Monseñor Jesús Alberto Torres Ariza y Monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria
El Ejército Nacional ha desplegado tropas en el área rural de El Retorno para proteger a la población civil, identificar víctimas y coordinar con entidades humanitarias en el monitoreo de la situación. Los obispos concluyeron su comunicado uniéndose en oración por las personas y comunidades del Guaviare, para que alcancen la protección necesaria y se desarmen los corazones de los violentos, en un esfuerzo por restaurar la tranquilidad en esta región golpeada por la fragilidad de la seguridad.
“Llamamos a los involucrados en la confrontación para que se comprometan con el respeto a los principios y el derecho humanitario, garantizando el respeto por la vida de la población civil, ya muy afectada en esta región del país, y de aquellos combatientes, heridos o retenidos durante los combates”.
Monseñor Jesús Alberto Torres Ariza y Monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria
“Nos unimos en oración por las personas y comunidades del Guaviare, para que alcancen la protección que necesitan y se desarmen los corazones de los violentos”.
Monseñor Jesús Alberto Torres Ariza y Monseñor Héctor Fabio Henao Gaviria















