La Fiscalía General de la Nación imputó cargos a ocho personas por su presunta participación en un entramado transnacional de contrabando y lavado de activos vinculado al caso Lili Pink. Entre los imputados figuran Max Marvin Abadi, David Max Abadi Homsani, Malaquilla Bismar Hernández, Lorena Bernal Castro, Myriam Luz de las Mercedes Sánchez Laguna, Jonnatan Villamil Soler, Luz Adriana López López y Merlín Roxana Mendoza Arias. La fiscal Alejandra Gómez Freidel, adscrita a la Dirección Especializada contra los Delitos Fiscales, señaló que se trata de la segunda fase de imputaciones dentro de esta investigación, que durante más de una década logró operar un esquema de empresas de papel para simular legalidad en importaciones de textiles, especialmente ropa interior femenina y accesorios.
Según la acusación, las empresas creadas por la organización compartían direcciones y tenían socios con cargos menores, como conductores, para ocultar a los verdaderos responsables. En el caso de Pink Life S.A.S., constituida el 26 de octubre de 2015, Jonnatan Villamil Soler figuraba como socio fundador, aunque en realidad trabajaba como conductor. «Realmente ostenta el cargo de conductor al interior de la empresa, como único socio con un capital suscrito y pagado de 10 millones de pesos», precisó la fiscal Gómez Freidel. Otra de las sociedades señaladas fue Unique International S. A. S., cuyo objeto social era la fabricación de preservativos, sin relación aparente con el negocio textil. La Fiscalía indicó que esta empresa sí hacía parte del entramado delictivo, y que compartía dirección con otra firma de la red. La Dian realizó prevención de mercancía tras hallar productos a nombre de Unique International S. A. S. sin vínculo comercial establecido.
Un esquema de lavado de activos por más de 783 mil millones de pesos
La base económica del presunto lavado de activos asciende a 783 mil millones de pesos, valor de las mercancías ingresadas irregularmente al país. Para no despertar alertas de la Dian, la organización realizó cambios de dirección, cesiones de acciones, modificaciones de juntas directivas y aumentos de capital. En los documentos investigados, aparecen los mismos nombres repetidos en distintas funciones y, en algunos casos, integrando un mismo núcleo familiar. Las sociedades eran creadas en tiempos muy cortos, con bajo presupuesto, y utilizadas para falsificar documentos de importación y exportación. La imputación incluye los delitos de concierto para delinquir con fines de contrabando, lavado de activos y enriquecimiento ilícito.
«Sí hace parte de las empresas creadas por los mismos miembros de la organización delictiva»
Alejandra Gómez Freidel, fiscal adscrita a la Dirección Especializada contra los Delitos Fiscales
La investigación, que involucra operaciones en Panamá y Nicaragua, expone cómo la organización creó una fachada documental para respaldar las importaciones y lavar activos. Pink Life S.A.S., con un capital suscrito y pagado de 10 millones de pesos, es uno de los vehículos societarios utilizados. La Fiscalía continúa indagando el alcance total de la red, que habría operado durante más de una década en el marco del caso Lili Pink, uno de los mayores escándalos de contrabando textil en Colombia.












