El Hospital Universitario del Valle (HUV), uno de los centros asistenciales de alta complejidad más importantes del departamento, enfrenta una sobredemanda crítica que ha llevado sus urgencias a una ocupación del 130 % y la hospitalización al 100 %, con tiempos de atención que se han disparado de 15 a 30 minutos a entre cuatro y cinco horas. La gerente del HUV, Irne Torres, señaló que la crisis es consecuencia del colapso de la red de salud del Valle del Cauca y de la falta de pagos oportunos de las EPS, que acumulan una deuda total de 700.000 millones de pesos con el hospital. “Un proceso que tiene que ser de quince minutos, máximo media hora, pues se convierte en una atención de cuatro y hasta de cinco horas”, advirtió Torres.
Para enfrentar la emergencia, el HUV ha aumentado su capacidad de camillas en urgencias de 120 a 150 y dispone de diez consultorios destinados exclusivamente a triage. Sin embargo, la llegada masiva de pacientes sin remisión supera el 60 % del total, lo que satura servicios diseñados para atender patologías de alta complejidad, traumas mayores y enfermedades que requieren alta capacidad médica. “El paciente que viene al HUV no debe ser un paciente con una gripa, ni con una uña encarnada”, enfatizó la gerente, al explicar que la institución recibe casos que deberían ser atendidos en niveles primarios o secundarios, pero que terminan en el hospital por el deterioro general de la red de salud del departamento.
Deudas millonarias y EPS intervenidas
La crisis financiera se refleja en las deudas específicas que mantienen las EPS con el HUV. Emssanar adeuda más de 210.000 millones de pesos; Nueva EPS, 110.000 millones; Asmet Salud, cerca de 60.000 millones, y Coosalud, aproximadamente 45.000 millones. Casi la mitad de esta deuda corresponde a EPS intervenidas por el Gobierno Nacional. Torres explicó que, aunque el ejercicio financiero del hospital puede ser positivo, la falta de pagos regulares afecta la liquidez y dificulta sostener la operación. El represamiento de citas es otro indicador del problema: la capacidad de consulta externa es de 8.000 pacientes al mes, pero se reciben 15.000 solicitudes, y los tiempos de espera pasaron de 15 días a entre 60 y 90 días.
«Un proceso que tiene que ser de quince minutos, máximo media hora, pues se convierte en una atención de cuatro y hasta de cinco horas»
Irne Torres, gerente del Hospital Universitario del Valle
Hace cerca de tres semanas, la situación llegó a un punto crítico cuando más de quince ambulancias permanecieron parqueadas afuera del hospital con pacientes complicados, mientras la sala de urgencias estaba llena con casos no críticos. A pesar del difícil panorama financiero, el HUV no ha cerrado servicios, aunque la gerente insiste en que la red de salud del departamento necesita una reorganización urgente para que los pacientes de menor complejidad sean atendidos en los niveles adecuados. Mientras las EPS no regularicen sus pagos y la red primaria no recupere su capacidad, el hospital de alta complejidad seguirá asumiendo una carga que no le corresponde, con el consecuente riesgo para la atención de quienes realmente requieren su especialización.












