Ocupación hotelera en Colombia cayó al 47,4% durante primer semestre de 2026

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La ocupación del alojamiento formal en Colombia registró una caída significativa durante el primer semestre de 2026, al situarse en un 47,4%, según revela el más reciente reporte del sector. Esta contracción, que afecta tanto los ingresos como el empleo en la industria hotelera, contrasta con el comportamiento positivo del Producto Interno Bruto (PIB) nacional en el mismo período, evidenciando una paradoja económica que preocupa a los empresarios del ramo.

Un sector en desaceleración pese al crecimiento económico

El índice de ocupación, que no alcanza siquiera la mitad de la capacidad instalada, refleja una desaceleración que los analistas atribuyen a múltiples factores, entre ellos la reducción del turismo interno y externo, el incremento de los costos operativos y una menor demanda de viajes de negocios. Mientras la economía colombiana en su conjunto mostraba señales de expansión durante el primer semestre de 2026, los hoteles y establecimientos de alojamiento formal reportaron una baja en la afluencia de huéspedes, lo que se tradujo en menores ingresos por habitación y, consecuentemente, en ajustes de personal en varias regiones del país.

El reporte, que no detalla cifras absolutas de ingresos ni recortes de empleo, sí deja en evidencia una brecha creciente entre el desempeño macroeconómico y la realidad del sector turístico formal. Expertos consultados por La Veintitrés Manizales señalan que la situación podría agravarse si no se implementan políticas específicas de estímulo al turismo, como reducciones impositivas o campañas de promoción que incentiven la ocupación hotelera en temporadas bajas. La cifra del 47,4% representa un descenso considerable respecto a semestres anteriores, aunque no se proporcionan datos comparativos exactos.

Para la región de Caldas y el Eje Cafetero, donde el turismo es uno de los motores económicos, este indicador enciende las alarmas, pues la baja ocupación no solo afecta a los hoteleros sino a toda la cadena de valor: restaurantes, transportadores, guías turísticos y comercios locales. Aunque el PIB nacional crecía durante el primer semestre de 2026, sectores como el alojamiento formal muestran que el bienestar económico no se distribuye de manera homogénea, y que la recuperación plena del turismo sigue siendo una asignatura pendiente.

«Estamos frente a una coyuntura compleja: el país crece, pero el turismo formal se contrae. Esto exige una mirada integral que articule inversión en infraestructura, promoción internacional y alivios para los pequeños y medianos hoteleros.»

Vocero del sector hotelero, en condición de anonimato por no estar autorizado a declarar oficialmente.

El reporte no incluye proyecciones para el segundo semestre de 2026 ni desgloses por ciudad o tipo de alojamiento, pero los analistas advierten que, de mantenerse la tendencia, el país podría cerrar el año con una ocupación formal por debajo del 50%, lo que representaría un retroceso en la senda de reactivación del turismo pospandemia. La paradoja de un PIB en alza mientras el sector hotelero se contrae invita a reflexionar sobre la necesidad de políticas focalizadas que permitan al turismo formal recuperar el terreno perdido en el primer semestre de 2026.

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