La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Colombia ha emitido una alerta sobre el incremento de factores de vulnerabilidad que podrían favorecer la trata de personas en el contexto de la emergencia generada por el terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto, cuyo epicentro se localizó en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. María José Torres Macho, Coordinadora Residente de la ONU y Jefa del Equipo Humanitario País en Colombia, advirtió que la desinformación y las necesidades urgentes de la población están siendo potencialmente aprovechadas por redes de trata para captar víctimas, especialmente niños, niñas y adolescentes, en medio de la crisis humanitaria que afecta a 15 departamentos y 448 municipios del país.
De acuerdo con el último reporte de las autoridades, el sismo dejó un saldo de 288 personas fallecidas, 4.018 heridos y 202 desaparecidos, mientras que 354 personas lograron ser rescatadas con vida. El impacto material es devastador: 80.744 viviendas resultaron averiadas y 12.504 fueron destruidas por completo, mientras que 66 edificios colapsaron estructuralmente. En total, 57.516 familias, equivalentes a 145.601 personas, se vieron directamente afectadas por el terremoto que también causó daños en 260 centros de salud, 2.595 centros educativos y 2.116 centros comunitarios, además de afectar 267 vías, 87 acueductos, 55 puentes vehiculares, 10 puentes peatonales y 5 aeropuertos. La emergencia ha generado desplazamientos forzados, separación de núcleos familiares y pérdida total de viviendas, condiciones que incrementan la exposición de las comunidades a delitos como la trata de personas.
Recomendaciones ante el riesgo de trata
Frente a este panorama, la OIM ha difundido una serie de recomendaciones dirigidas a la ciudadanía para prevenir que las redes criminales se aprovechen de la crisis. Entre las medidas sugeridas se destaca la supervisión permanente de los menores de edad, evitando delegar su cuidado a personas desconocidas. Asimismo, se insta a verificar la identidad de quienes ofrecen traslados o alojamiento, no entregar documentos personales a extraños y analizar con detenimiento cualquier oferta de dinero, vivienda o transporte que parezca sospechosa. La organización sugiere consultar siempre con el personal humanitario desplegado en las zonas afectadas antes de aceptar cualquier tipo de ayuda de fuentes no verificadas. Las señales de alerta que deben activar la sospecha incluyen presión para viajar, aislamiento de la víctima, retención de documentos, ofrecimientos de personas no identificadas, promesas engañosas de comida o refugio, y el cuidado de niños sin el respaldo de autoridades oficiales.
«Colombia no está sola. Esta emergencia nos ha demostrado la resiliencia de las comunidades, la solidaridad de los habitantes de Colombia, la respuesta inmediata del Estado y la cooperación internacional. Todas y todos estamos actuando por la humanidad»
María José Torres Macho, Coordinadora Residente de las Naciones Unidas y Jefa del Equipo Humanitario País en Colombia
El Sistema de las Naciones Unidas y el Equipo Humanitario País han desplegado acciones humanitarias coordinadas en las zonas más afectadas, incluyendo evaluaciones multisectoriales en San José del Palmar y otros municipios. Las labores se han enfocado en salud, agua, saneamiento, protección, alojamiento temporal y remoción de escombros, mientras que en los albergues se ha brindado asistencia con artículos esenciales, apoyo psicosocial y transferencias monetarias. Para denunciar cualquier caso de trata de personas o riesgo inminente, la OIM recuerda a la ciudadanía que puede comunicarse a la Línea 141 del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para protección de menores, o a la Línea Gratuita Nacional contra la Trata de Personas, disponible en el número 01 8000 522020.










