OMS: un tercio de muertes cardiovasculares ocurre antes de los 70 años

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La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha lanzado una nueva advertencia con motivo del Día Mundial del Corazón, conmemorado cada 29 de septiembre, al recordar que las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte en el planeta. En un informe actualizado, el organismo sanitario internacional destacó que una de cada tres muertes por esta causa ocurre de manera prematura, es decir, antes de que la persona haya cumplido los 70 años. La efeméride busca promover la prevención y reducir los fallecimientos evitables asociados a estos padecimientos, que afectan a millones de personas sin distinción de región o nivel de ingresos.

De acuerdo con la ficha informativa difundida por la OMS, más de cuatro de cada cinco defunciones por enfermedades cardiovasculares se explican por cardiopatía coronaria y accidentes cerebrovasculares (ACV). La organización identificó varios factores de riesgo vinculados directamente con la conducta y el estilo de vida: el consumo de tabaco, una dieta poco saludable y la falta de actividad física. A estos se suman el envejecimiento, el nivel de ingresos y el proceso de urbanización, que inciden en la exposición y la vulnerabilidad de las poblaciones. La prevención, sin embargo, es posible mediante hábitos cotidianos como no fumar, realizar ejercicio de forma regular y mantener una alimentación equilibrada, además de garantizar el acceso oportuno a controles y tratamientos.

Recomendaciones y políticas públicas clave

La OMS subraya que las políticas públicas son esenciales para crear entornos que faciliten opciones saludables. Medidas como la mejora de la calidad del aire, la regulación del etiquetado de alimentos, la promoción de espacios libres de humo y el fomento del transporte activo pueden reducir significativamente la incidencia de estos males. Asimismo, el acceso a medicamentos esenciales, tecnologías de diagnóstico y tratamientos oportunos es determinante para evitar que los episodios cardíacos o cerebrovasculares tengan consecuencias fatales. El llamado de la organización se enmarca en la meta de reducir las muertes prematuras por enfermedades no transmisibles, que incluyen las cardiovasculares, como parte de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Síntomas que salvan vidas

Reconocer los signos de alarma a tiempo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte. En el caso de un infarto, los síntomas más comunes incluyen dolor o molestia en el centro del pecho, que puede irradiarse a los brazos, el hombro izquierdo, la mandíbula o la espalda. También pueden presentarse falta de aire, náuseas, vómitos, mareos, desmayos, sudor frío y palidez. La OMS advierte que en las mujeres estos signos suelen ser menos típicos, manifestándose con mayor frecuencia falta de aire, náuseas, vómitos o dolor de espalda o mandíbula. Por su parte, los accidentes cerebrovasculares se caracterizan por la aparición repentina de debilidad en la cara, el brazo o la pierna, casi siempre de un solo lado del cuerpo, entumecimiento, confusión, dificultad para hablar o comprender, problemas de visión, pérdida de equilibrio, dolor de cabeza intenso sin causa conocida o desmayo. La cardiopatía reumática, otra de las afecciones cardiovasculares, puede provocar falta de aire, cansancio, arritmias, dolor de pecho y desmayos, y se origina cuando una fiebre reumática no recibe tratamiento adecuado.

En el marco del Día Mundial del Corazón, la OMS insiste en que la prevención no solo es responsabilidad individual sino también colectiva. Un tercio de las muertes prematuras podría evitarse si se adoptaran medidas poblacionales y se fortalecieran los sistemas de salud para garantizar diagnóstico temprano y tratamiento continuo. La información actualizada busca sensibilizar a gobiernos, profesionales sanitarios y ciudadanos sobre la urgencia de actuar frente a una epidemia que, aunque silenciosa, es la más letal del mundo.

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