El subsecretario general de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, se comunicó telefónicamente con el canciller colombiano Omar Bula para ofrecer apoyo concreto en la reconstrucción tras el terremoto de magnitud 7,4 que azotó varias regiones del país el pasado 10 de agosto de 2026. Fletcher, quien además es coordinador del Socorro de Emergencia de Naciones Unidas, confirmó a través de su cuenta en X que sostuvo una conversación con el jefe de la diplomacia colombiana y que ya se reunió con el equipo humanitario de la ONU en Colombia, plenamente movilizado bajo el liderazgo de la coordinadora residente María José Torres Macho. El ofrecimiento se da en medio de la declaración de desastre nacional por parte del Gobierno colombiano, que reporta más de 200 fallecidos y cerca de 1.310 heridos en los departamentos de Valle del Cauca, Risaralda, Chocó y Caldas.
La coordinadora residente de la ONU en Colombia, María José Torres Macho, señaló que los equipos humanitarios ya están evaluando el impacto y la destrucción causados por el sismo, con miras a comenzar la fase de reconstrucción de manera paralela a la respuesta de emergencia. “Estamos empezando a evaluar el impacto y la destrucción causados por este terremoto para comenzar la fase de reconstrucción al mismo tiempo que trabajamos en la respuesta de emergencia”, declaró Torres Macho. Mientras tanto, el secretario general de la ONU, António Guterres, ya había expresado sus condolencias y solidaridad con el pueblo colombiano, y el organismo multilateral se prepara para la primera reunión de respuesta de emergencia coordinada con las autoridades nacionales.
Ayuda internacional y cooperación
La comunidad internacional ha respondido de manera contundente a la tragedia. Estados Unidos, a través del Departamento de Estado, confirmó una asistencia inicial de 15,5 millones de dólares destinados a refugio, alimentos, protección y evaluaciones de daños. El secretario de Estado Marco Rubio había adelantado previamente el respaldo estadounidense, y el senador republicano Bernie Moreno, nacido en Bogotá, reafirmó la solidaridad de su país. Por su parte, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo realizaron una donación conjunta de 700.000 dólares: el Banco Mundial aportó 200.000 dólares no reembolsables, mientras que el BID contribuyó con 500.000 dólares en cooperación técnica no reembolsable, de los cuales 350.000 se canalizarán a través de la Cruz Roja y 150.000 para apoyo técnico.
Ecuador desplegó 47 rescatistas con canes especializados y equipos para operar durante siete días, mientras que El Salvador ofreció equipos de rescate y médicos. El presidente de Chile, José Antonio Kast, también puso a disposición ayuda humanitaria, y su homólogo de Guatemala, Bernardo Arévalo de León, informó que la secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres de su país ya está en contacto con la contraparte colombiana. La Unión Europea activó su sistema de asistencia consular y el servicio satelital Copernicus, además de canalizar financiamiento a través de la Cruz Roja.
«Conversé con el Canciller Omar Bula, sobre el apoyo concreto a la respuesta al devastador terremoto en Colombia. También acabamos de reunirnos con nuestro excelente equipo humanitario en el país, plenamente movilizado y bajo el liderazgo de María José Torres Macho».
Tom Fletcher, subsecretario general de Asuntos Humanitarios de la ONU
En el plano nacional, el Gobierno colombiano activó el Puesto de Mando Unificado desde la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), desplazó ministros y equipos de emergencia a las zonas afectadas, y movilizó maquinaria pesada y aeronaves desde Bogotá y Antioquia. Los daños son graves: viviendas colapsadas, edificios públicos destruidos, hospitales y escuelas inhabitables, carreteras bloqueadas y aeropuertos con afectaciones estructurales. Las labores de rescate continúan en varios puntos, mientras el vicepresidente José Manuel Restrepo coordina la respuesta desde el centro de operaciones. La ONU y los organismos internacionales han manifestado que el compromiso con Colombia no se limita a la emergencia inmediata, sino que apunta a una reconstrucción sostenible de las regiones más golpeadas por el sismo.










